Territorio bajo los Reyes Católicos
Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón unieron las dos mayores coronas de la Península, creando por primera vez una entidad política que abarcaba casi toda la España actual.
- Corona de Castilla: Castilla, León, Galicia, Asturias, Extremadura, Andalucía, Murcia y las Islas Canarias (conquistadas en 1496).
- Corona de Aragón: Aragón, Cataluña, Valencia, Baleares, Cerdeña, Sicilia y Nápoles.
- Granada (1492): último territorio islámico, incorporado tras diez años de guerra.
- Navarra (1512): anexionada por Fernando en los últimos años del reinado.
- Nuevo Mundo: a partir de 1492, las Indias se incorporan a la Corona de Castilla.
1474 – 1516 (42 años de reinado conjunto)

Isabel I de Castilla (1451–1504) y Fernando II de Aragón (1452–1516) son los monarcas más decisivos de la historia de España. Su matrimonio en 1469 y su acceso al trono de Castilla en 1474 y de Aragón en 1479 unificaron los dos grandes reinos peninsulares bajo una misma dinastía. En los cuarenta años de su reinado conjunto, conquistaron Granada, expulsaron a los judíos, financiaron el viaje de Colón, establecieron la Inquisición, reformaron la Iglesia y sentaron las bases del Estado moderno español.
El título de «Reyes Católicos», otorgado por el papa Alejandro VI en 1496, reconocía su papel como defensores de la fe cristiana. Pero su legado va mucho más allá de lo religioso: crearon la primera diplomacia moderna de Europa, profesionalizaron el ejército con los tercios, implantaron un sistema de justicia real (la Santa Hermandad) y convirtieron a España en la primera potencia mundial. Para bien o para mal, la España que conocemos nació con Isabel y Fernando.
El matrimonio que cambió la historia (1469)
El matrimonio secreto de Isabel y Fernando en Valladolid el 19 de octubre de 1469 fue un acto de audacia política sin precedentes. Isabel era heredera de Castilla pero su hermano Enrique IV intentaba desheredarla en favor de su hija Juana «la Beltraneja». Fernando era heredero de Aragón. La unión fue un golpe maestro: combinó la potencia demográfica y territorial de Castilla (la mayor corona de la Península) con la expansión mediterránea de Aragón (Cerdeña, Sicilia, influencia en Italia).
Isabel tuvo que librar una guerra civil (1475–1479) contra los partidarios de Juana la Beltraneja, apoyada por Portugal. La victoria en la batalla de Toro (1476) consolidó su trono. La fórmula «Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando» expresaba la igualdad teórica de ambos monarcas, aunque en la práctica Castilla fue siempre el núcleo del poder: sus instituciones, su lengua y sus leyes prevalecieron.
La conquista de Granada (1482–1492)
La Guerra de Granada fue la culminación de la Reconquista y el primer gran proyecto militar de los Reyes Católicos. Durante diez años asediaron sistemáticamente las ciudades del reino nazarí: Alhama (1482), Ronda (1485), Málaga (1487), Baza (1489), Almería (1490)… La campaña combinó la artillería pesada —una novedad tecnológica— con la diplomacia y el aprovechamiento de las luchas internas de la dinastía nazarí entre Boabdil, su padre y su tío.
El 2 de enero de 1492, Muhammad XII (Boabdil) entregó las llaves de la Alhambra a los Reyes Católicos. La caída de Granada no solo cerraba ocho siglos de presencia islámica en la Península: enviaba al mundo un mensaje de la nueva potencia española. El mismo año de 1492, los Reyes decretaron la expulsión de los judíos que no se convirtieran y financiaron el viaje de Cristóbal Colón. Un solo año que cambió la historia del mundo.
1492: el año que cambió el mundo
Ningún año en la historia de España concentra tantos hechos decisivos como 1492. En enero cae Granada; en marzo se firma el Edicto de Expulsión de los judíos; en agosto Colón zarpa de Palos de la Frontera; en octubre alcanza las Bahamas. Antonio de Nebrija publica la primera gramática de una lengua romance, la Gramática de la lengua castellana, con una dedicatoria profética: «La lengua siempre fue compañera del Imperio».
La construcción del Estado moderno
Los Reyes Católicos fueron los creadores del Estado moderno español. Implantaron un sistema de gobierno centralizado que sometió a la nobleza feudal: los Consejos (de Castilla, de Aragón, de Indias) gestionaban los asuntos del reino; los corregidores representaban la autoridad real en las ciudades; la Santa Hermandad garantizaba el orden público en los caminos. La reforma de la Iglesia, impulsada por el cardenal Cisneros, convirtió al clero español en el más disciplinado de Europa.
En política exterior, Fernando II desplegó una diplomacia moderna basada en embajadores permanentes (una innovación española) y alianzas matrimoniales. Sus hijos se casaron con herederos de Portugal, Inglaterra, Austria y Borgoña. La más trascendente fue la boda de su hija Juana con Felipe el Hermoso de Habsburgo: su hijo, Carlos, heredaría España, Austria, los Países Bajos, Borgoña, Nápoles, Sicilia y las Indias.
Artículos sobre los Reyes Católicos
Sobre Reyes Católicos
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Preguntas frecuentes sobre los Reyes Católicos
Los Reyes Católicos fueron Isabel I de Castilla (1451-1504) y Fernando II de Aragón (1452-1516), cuyo matrimonio en 1469 unió las dos mayores coronas de la Península Ibérica. Su reinado conjunto (1474-1504) es considerado el momento fundacional de la España moderna: conquistaron Granada, financiaron el viaje de Colón, expulsaron a los judíos, crearon la Inquisición española y sentaron las bases del Estado centralizado. El título de Reyes Católicos les fue concedido por el papa Alejandro VI en 1496.
El título de Reyes Católicos fue otorgado a Isabel y Fernando por el papa Alejandro VI en la bula Si convenit (1496), en reconocimiento a su defensa de la fe cristiana: la conquista del último reino musulmán de Europa (Granada), la expulsión de los judíos no conversos, la creación de la Inquisición española y su apoyo a la evangelización del Nuevo Mundo. El título era hereditario y los reyes de España lo mantuvieron durante siglos, siendo Carlos I, Felipe II y sus sucesores también denominados Reyes Católicos.
1492 es el año más decisivo de la historia de España. En enero, los Reyes Católicos conquistaron Granada, poniendo fin a 781 años de presencia islámica en la Península. En marzo, firmaron el Edicto de Granada que ordenaba la expulsión de los judíos que no se convirtieran al cristianismo (afectó a entre 40.000 y 200.000 personas). En agosto, Cristóbal Colón zarpó de Palos de la Frontera con tres carabelas y en octubre llegó a las Bahamas, iniciando la colonización española de América. Ese mismo año, Antonio de Nebrija publicó la primera gramática de una lengua romance.
La unificación fue un proceso gradual. El matrimonio de Isabel y Fernando (1469) unió dinásticamente Castilla y Aragón, aunque cada corona mantuvo sus propias leyes e instituciones. La conquista de Granada (1492) eliminó el último territorio musulmán. La anexión de Navarra (1512) por Fernando completó el mapa peninsular (salvo Portugal). La unificación religiosa se impuso con la expulsión de judíos (1492) y la conversión forzosa de musulmanes (1502). Sin embargo, la verdadera unión institucional de Castilla y Aragón no llegaría hasta los Decretos de Nueva Planta de Felipe V (1707-1716).
La Inquisición española fue un tribunal eclesiástico creado por los Reyes Católicos en 1478 con autorización papal. A diferencia de la Inquisición medieval, dependía directamente de la Corona, no del Papa, lo que la convertía en un instrumento de control político además de religioso. Su objetivo principal era vigilar la sinceridad de los conversos (judíos y musulmanes convertidos al cristianismo). Fue dirigida inicialmente por Tomás de Torquemada. Aunque su imagen de crueldad está en parte exagerada por la propaganda protestante (la Leyenda Negra), causó miles de condenas, incluyendo entre 1.000 y 5.000 ejecuciones en sus tres siglos de existencia. Fue abolida definitivamente en 1834.