Vida Cotidiana en las Conquistas de América
La conquista y colonización de América (1492-c. 1600) fue la aventura cotidiana más extraordinaria de la Edad Moderna. Entre la partida de un puerto sevillano y el regreso —si había regreso— mediaban meses de navegación, hambre, tormentas y fiebres; y al otro lado, un continente entero por descubrir, explorar y poblar, con los peligros y las oportunidades que eso suponía para marineros, soldados, mujeres pobladoras, frailes e indígenas.
La vida a bordo de los galeones de Indias, los primeros años en las colonias, los banquetes de los virreyes en México y Lima y los nuevos sabores que iban y venían entre las dos orillas del Atlántico reconfiguraron por completo las cocinas y las costumbres de la España metropolitana.

Alimentación y gastronomía
En la travesía atlántica se comía bizcocho (galleta doble horneada) agusanado, tocino rancio, queso duro, garbanzos, bacalao y vino que se avinagraba con el calor. Los gorgojos eran tan habituales que los marineros comían con los ojos cerrados. Una vez en las Indias, la dieta cambiaba radicalmente: maíz, yuca, patatas, frijoles, chile, tomate, cacao, piña, aguacate, pavo y pescados tropicales transformaron la cocina. Las cocinas coloniales fusionaron técnicas españolas con ingredientes indígenas: el mole poblano, el pozole mexicano, el chupe peruano, la arepa venezolana o el sancocho caribeño nacieron en ese siglo. El chocolate —bebida sagrada azteca— se convirtió en obsesión hispánica y se aromatizó con azúcar y vainilla.
Vivienda y vida doméstica
Los galeones eran ciudades flotantes: hasta 500 personas en un casco de 40 metros, durmiendo los marineros en cubierta o sobre cofres, y los pasajeros ricos en camarotes minúsculos. La higiene era mínima, y escorbuto, disentería y tifus hacían estragos. En las colonias, las casas solariegas de conquistadores se inspiraban en el modelo andaluz (patio central, azulejos, galerías) pero incorporaban tejas de barro, grandes balcones y mamparas. Lima se fundó en 1535, México-Tenochtitlan se reedificó sobre la ciudad azteca, y Cartagena de Indias, Potosí, La Habana y Cuzco crecieron con trazado en damero, catedral, cabildo y plaza mayor. Las encomiendas entregaban indígenas a un encomendero que debía evangelizarlos a cambio de tributo y trabajo.
Trabajo y oficios
La sociedad colonial combinó conquistadores, pobladores castellanos y extremeños, esclavos africanos, indígenas tributarios y mestizos. Oficios típicos: piloto de galeón, contramaestre, escribano de Indias, arriero mulo, minero en Potosí o Zacatecas, encomendero, cura doctrinero, boticario, herrero, platero (los orfebres de Lima y México fueron legendarios). Las flotas de Indias salían dos veces al año de Sevilla con el sistema de flota y galeones diseñado por Menéndez de Avilés para protegerse de piratas. En la metrópoli, la llegada anual de la plata era esperada como acontecimiento nacional: condicionaba sueldos, deudas y campañas militares.
Ocio, fiestas y costumbres
A bordo se jugaba a los dados y a los naipes (prohibidos pero omnipresentes), se rezaba el rosario colectivo, se cantaban romances y se contaban historias de monstruos marinos. En las Indias, las fiestas religiosas españolas —Corpus, Virgen de Guadalupe (México), Virgen del Rosario— se mezclaron con elementos indígenas (danzas, máscaras, fuegos). Los virreyes de Lima y México celebraban entradas triunfales, corridas de toros, fuegos de artificio y autos sacramentales. Las cofradías de negros libres y esclavos crearon un rico folclore afro-hispano. El teatro barroco llegó pronto al Nuevo Mundo: Sor Juana Inés de la Cruz estrenaría sus comedias en el México del siglo XVII.
Artículos sobre Vida Cotidiana en las Conquistas de América
Bizcocho agusanado (galleta doble), tocino rancio, queso duro, garbanzos secos, bacalao salado y vino que se avinagraba. Los gorgojos eran inevitables. El agua dulce se racionaba y se mezclaba con vinagre para conservarla.
Maíz, patata, tomate, pimiento, chile, cacao, vainilla, piña, aguacate, batata, yuca, cacahuete, girasol, fríjol, pavo, papaya y tabaco. Patata y tomate tardaron en aceptarse pero hoy son pilares de la cocina española.
Institución fundada en Sevilla en 1503 para controlar el monopolio comercial con América. Regulaba flotas, licencias, impuestos, cartografía y emigración. Se trasladó a Cádiz en 1717 y fue abolida en 1790.
Entre 6 y 10 semanas de Sevilla a La Habana, siguiendo la ruta de los alisios. La vuelta, aprovechando la corriente del Golfo, podía tardar 2-3 meses. En total, un viaje de ida y vuelta ocupaba casi un año entre esperas y temporales.