Santiago de Compostela: Historia, Catedral y Camino de Peregrinación

Medieval, románica y barroca

Santiago de Compostela es una de las tres grandes ciudades santas del cristianismo medieval junto con Roma y Jerusalén, destino del peregrinaje europeo desde hace más de mil años y uno de los símbolos más potentes de la identidad europea. Lo que distingue a Santiago de las otras dos es algo extraordinario: la ciudad nació de la peregrinación. Antes del descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago, hacia el año 820, no había en este lugar más que un campo y una pequeña aldea. La aparición de la tumba —el «Campus Stellae» según una de las etimologías— transformó un punto perdido en el extremo noroeste peninsular en el destino del Camino de Santiago, la primera gran red comunicativa de la Europa medieval. Su Catedral es una de las cumbres del románico, ampliada en barroco con la espectacular fachada del Obradoiro. La ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad UNESCO en 1985, y el Camino de Santiago propiamente dicho lo es desde 1993.

Fachada barroca del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela
Catedral de Santiago de Compostela desde la Plaza del Obradoiro. Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0 ES).

El descubrimiento del sepulcro (s. IX)

La historia de Santiago de Compostela comienza con un milagro hagiográfico. Según la tradición —recogida por la Historia Compostelana y la Concordia de Antealtares—, el ermitaño Pelayo observó hacia el año 820 luces extrañas en un robledal del bosque de Libredón. Avisado el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, este se desplazó al lugar y descubrió un sepulcro romano del siglo I con tres cuerpos. Identificó al cuerpo principal como el del apóstol Santiago el Mayor, hijo del Zebedeo y hermano de Juan Evangelista, decapitado por Herodes Agripa I en Jerusalén el año 44 d.C. La tradición sostenía que sus restos habían sido trasladados milagrosamente a Galicia por sus discípulos, atravesando el Mediterráneo en una barca de piedra.

El rey asturiano Alfonso II el Casto (791-842), informado del descubrimiento, peregrinó él mismo desde Oviedo —en lo que se considera la primera peregrinación a Santiago, fundando lo que sería el «Camino Primitivo»— y mandó construir sobre el sepulcro una pequeña iglesia. Sus sucesores ampliaron las construcciones. La aparición «milagrosa» del cuerpo de Santiago fue políticamente decisiva: dotó a los reinos cristianos del norte peninsular de un contrapeso espiritual al peso religioso de Al-Ándalus (Córdoba era entonces la mayor ciudad de Europa) y proporcionó un símbolo de unidad a la Reconquista. El célebre grito de batalla «¡Santiago y cierra, España!» y la figura del Santiago Matamoros nacen aquí.

El Camino de Santiago: la primera red europea (s. XI-XIII)

A lo largo del siglo X y, sobre todo, del XI, la peregrinación a Santiago se convirtió en un fenómeno europeo. Tras Roma y Jerusalén, Compostela era la tercera meta del peregrinaje cristiano. El Codex Calixtinus, obra del siglo XII, contiene una de las primeras guías de viaje de la historia: el «Liber Sancti Jacobi», con descripciones de los caminos, los hospitales, las ciudades, las gentes y las indulgencias para los peregrinos. La Orden de Cluny, los monasterios benedictinos, las órdenes militares (Templarios, Hospitalarios) y los reyes peninsulares colaboraron en construir puentes, hospitales, iglesias, hospederías en todo el trazado. Las peregrinaciones trajeron a Compostela y a toda la red ideas, modas, lenguas (el francés se hablaba habitualmente en muchos hospitales) y arte gótico-románico.

El siglo XII fue el de la mayor afluencia: cerca de medio millón de peregrinos al año llegaban a Santiago en su apogeo. Cada peregrino traía la concha de vieira como símbolo (la actual «concha del peregrino») y se llevaba la indulgencia plenaria si llegaba en Año Jacobeo (cuando el 25 de julio cae en domingo, lo que ocurre cada 6, 5, 6 y 11 años). El último Año Jacobeo fue 2021-22 (extendido por el COVID); el siguiente será 2027.

La Catedral: del románico al barroco

La Catedral de Santiago que conocemos hoy se empezó a construir en 1075 bajo el obispo Diego Peláez en estilo románico. Las obras se prolongaron durante el siglo XII, sobre todo bajo el obispo Diego Gelmírez (1100-1140), figura excepcional que convirtió Compostela en sede metropolitana, fundó la primera escuela catedralicia y dotó a la ciudad de murallas, hospital y palacio episcopal. La gran obra románica se completó con el Pórtico de la Gloria, esculpido por el Maestro Mateo en 1188: un programa iconográfico de extraordinaria belleza con el Apocalipsis de San Juan, los profetas, los apóstoles y el Cristo en majestad. Es una de las cumbres absolutas de la escultura románica europea.

En el siglo XVII y XVIII, la Catedral recibió una fachada barroca en su frente del Obradoiro: la actual fachada (1738-1750), obra de Fernando de Casas Novoa, es uno de los grandes ejemplos del barroco churrigueresco español. Cubrió el románico original y dio a la ciudad su perfil más reconocible. El interior conserva el botafumeiro (incensario gigante) que cuelga de la cúpula central y se balancea durante las grandes celebraciones, llegando a velocidades de 68 km/h en su trayectoria por el crucero.

De la decadencia ilustrada al siglo XX

A partir del siglo XV, la peregrinación a Santiago decayó. Los protestantes rechazaron el culto a las reliquias, el cisma religioso dificultó las peregrinaciones desde el norte de Europa, el descubrimiento de América desplazó las prioridades del catolicismo hacia las misiones americanas y, finalmente, las desamortizaciones y la secularización del XIX dejaron muchos hospitales y monasterios del Camino abandonados. En 1589, ante la amenaza del corsario inglés Francis Drake, los restos del apóstol fueron escondidos por el arzobispo en un lugar secreto. Y se olvidaron: durante casi 300 años, nadie sabía dónde estaba el sepulcro.

La redescubierta llegó en 1879: tras prolongadas excavaciones bajo el altar mayor, se hallaron tres esqueletos identificados como Santiago el Mayor y sus discípulos Teodoro y Atanasio. La autenticación papal de León XIII en 1884 reactivó el peregrinaje, lentamente al principio y de forma masiva ya en el siglo XX. Tras la declaración del Camino como Patrimonio de la Humanidad en 1993 y la promoción turística que siguió, el Camino se ha convertido en uno de los productos turísticos más exitosos de Europa: en 2024 llegaron a Santiago casi 500.000 peregrinos con la Compostela (certificado oficial de peregrinación), un máximo histórico.

Santiago hoy: capital de Galicia y centro espiritual

Santiago de Compostela es la capital de Galicia desde 1981, sede del Parlamento gallego, de la Xunta y de uno de los obispados primados de España. La Universidad de Santiago de Compostela (fundada en 1495) es una de las más antiguas y prestigiosas del país. Su población —cerca de 100.000 habitantes— se ve constantemente engrosada por peregrinos, turistas y estudiantes universitarios, lo que da a la ciudad un ambiente cosmopolita único en Galicia.

Qué ver en Santiago: imprescindibles

  • Catedral: románica con fachada barroca del Obradoiro. Pórtico de la Gloria recientemente restaurado.
  • Plaza del Obradoiro: la gran plaza monumental con la Catedral, el Hostal de los Reyes Católicos, el Pazo de Raxoi y el Colexio de San Xerome.
  • Plaza de la Quintana y la Puerta Santa: solo abierta en los Años Jacobeos.
  • Hostal de los Reyes Católicos: hospital de peregrinos del siglo XV, hoy Parador de turismo.
  • Mercado de Abastos: el segundo monumento más visitado tras la Catedral.
  • Monasterio de San Martín Pinario: barroco, uno de los mayores de España.
  • Casco histórico medieval: rúas Nova, do Vilar, do Franco con sus soportales.
  • Cidade da Cultura: complejo cultural contemporáneo de Peter Eisenman.
  • Misa del Peregrino (mediodía): con el botafumeiro en grandes solemnidades.

Preguntas frecuentes sobre la historia de Santiago de Compostela

¿Cuándo se descubrió el sepulcro del apóstol Santiago?

Según la tradición, el ermitaño Pelayo descubrió luces extrañas en un robledal del bosque de Libredón hacia el año 820 d.C. El obispo de Iria Flavia, Teodomiro, identificó allí un sepulcro romano del siglo I como el del apóstol Santiago el Mayor, decapitado en Jerusalén en el año 44 d.C. El rey asturiano Alfonso II el Casto peregrinó desde Oviedo y mandó construir la primera iglesia. La aparición «milagrosa» del cuerpo de Santiago fue políticamente decisiva: dotó a los reinos cristianos del norte peninsular de un contrapeso espiritual a Al-Ándalus y proporcionó un símbolo a la Reconquista.

¿Por qué se llama Compostela?

El nombre Compostela tiene varias etimologías propuestas. La más popular es la del «Campus Stellae» («Campo de la Estrella»), por las luces estelares que indicaron al ermitaño Pelayo el lugar del sepulcro. Otra etimología, más probable según los lingüistas, es «Compostum» («cementerio» o «lugar bien dispuesto» en bajo latín). Una tercera teoría defiende «Composita Tella» («tierra bien dispuesta»). En cualquier caso, el topónimo está documentado desde el siglo IX y siempre ligado a la peregrinación apostólica.

¿Cuántos peregrinos llegan a Santiago?

El número de peregrinos que llegan a Santiago de Compostela ha crecido espectacularmente desde la declaración del Camino como Patrimonio de la Humanidad en 1993. En 2024 llegaron casi 500.000 peregrinos con la Compostela (certificado oficial), un máximo histórico. Las nacionalidades más numerosas son españoles (40%), italianos, alemanes, estadounidenses, franceses y portugueses. Los Años Jacobeos (cuando el 25 de julio cae en domingo, lo que ocurre cada 6, 5, 6 y 11 años) duplican las cifras. El último fue 2021-22 (extendido por el COVID); el siguiente será 2027.

¿Qué es el Pórtico de la Gloria?

El Pórtico de la Gloria es la entrada occidental original de la Catedral de Santiago, esculpida por el Maestro Mateo en 1188. Es uno de los grandes monumentos de la escultura románica europea: un programa iconográfico complejo con el Apocalipsis de San Juan, los 24 ancianos, los apóstoles, los profetas y el Cristo en majestad. Las figuras tienen un dinamismo y un realismo que anticipan el gótico. Tras una restauración exhaustiva (2009-2018), recuperó parte de la policromía original. La visita al Pórtico requiere reserva separada de la entrada general.

¿Qué es el botafumeiro?

El botafumeiro es el incensario gigante de la Catedral de Santiago, uno de los más grandes del mundo: pesa 53 kg, mide 1,60 m y se cuelga de una cuerda en la cúpula central a 21 metros de altura. Ocho hombres («tiraboleiros») lo balancean en el crucero, llegando a velocidades de 68 km/h y a una amplitud de 65 metros entre ambos extremos. Su uso documentado se remonta al siglo XIV y se cree que tenía origen práctico (perfumar la nave llena de peregrinos malolientes). Solo se utiliza en grandes solemnidades y en la Misa del Peregrino del mediodía, previa donación específica.

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