Magallanes y Elcano: La Primera Vuelta al Mundo (1519–1522)

Edad de los Descubrimientos (1519–1522)

La primera vuelta al mundo (1519-1522) es, sin discusión, una de las gestas humanas más extraordinarias de todos los tiempos. Concebida por el navegante portugués Fernando de Magallanes al servicio de la Corona de Castilla y culminada tres años después por el marino vasco Juan Sebastián Elcano, la expedición zarpó de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519 con cinco naves y 239 hombres y regresó al mismo puerto el 6 de septiembre de 1522 con una sola nave y 18 supervivientes. Por primera vez en la historia de la humanidad, un grupo de hombres había dado la vuelta completa al planeta, demostrando físicamente la esfericidad de la Tierra y la continuidad de los océanos.

Réplica de la nao Victoria, único barco que completó la primera vuelta al mundo.
Réplica de la nao Victoria, único barco que completó la primera vuelta al mundo.

El proyecto: llegar a las Molucas por el oeste

El problema de las Especias

El objetivo original de la expedición no era dar la vuelta al mundo, sino llegar a las islas Molucas (en la actual Indonesia), las célebres “islas de las Especias”, navegando hacia el oeste. En el siglo XVI, las especias —sobre todo el clavo, la nuez moscada, la pimienta y la canela— eran el producto más valioso del comercio internacional, y su control estaba monopolizado por los portugueses, que habían alcanzado las Molucas en 1511 tras circunnavegar África. El Tratado de Tordesillas de 1494 había dividido el mundo entre Castilla y Portugal mediante un meridiano atlántico, pero no especificaba nada sobre el antimeridiano en el otro lado del planeta. Si los españoles conseguían llegar a las Molucas por el oeste, podrían alegar que las islas estaban en el hemisferio castellano y reclamar su posesión legal.

Fernando de Magallanes y la oferta a Carlos V

Fernão de Magalhães (castellanizado como Magallanes) era un hidalgo portugués con experiencia en el Índico: había participado en las expediciones de Francisco de Almeida y Afonso de Albuquerque al Índico y probablemente tocó el archipiélago malayo. Convencido de que existía un paso por el sur del continente americano que permitiría llegar al Pacífico, presentó su proyecto al rey Manuel I de Portugal, que lo rechazó por considerarlo inviable y una amenaza al comercio portugués ya establecido por el cabo de Buena Esperanza. En 1517, Magallanes renunció a la nacionalidad portuguesa y se trasladó a Sevilla, donde presentó su plan a Carlos I de Castilla (futuro emperador Carlos V), que lo aceptó entusiasmado. Se firmaron las Capitulaciones de Valladolid el 22 de marzo de 1518.

La travesía: los tres primeros años (1519-1521)

La partida de Sanlúcar

La expedición zarpó de Sevilla el 10 de agosto de 1519 y de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 20 de septiembre de 1519, con cinco naves: la Trinidad (nao capitana de Magallanes), San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago. La tripulación sumaba 239 hombres entre españoles, portugueses, italianos, franceses, alemanes, griegos y vascos. Entre ellos estaba el cronista italiano Antonio Pigafetta, cuyo diario detallado constituye la principal fuente escrita de toda la expedición.

San Julián y el motín

Tras cruzar el Atlántico y tocar Brasil en noviembre (Magallanes evitó Río de Janeiro para no topar con los portugueses), la flota siguió hacia el sur por la costa patagónica buscando el paso. En el invierno austral de 1520, Magallanes decidió hibernar en la bahía de San Julián (actual Argentina). El descontento de los oficiales españoles, desconfiados del capitán portugués y preocupados por el rigor del frío y la falta de paso visible, estalló en motín la noche del 1 al 2 de abril de 1520. Tres capitanes —Juan de Cartagena, Luis de Mendoza y Gaspar de Quesada— tomaron tres naves y exigieron el regreso a España. Magallanes reaccionó con dureza: envió hombres armados a recuperar las naves, ejecutó a Quesada, abandonó a Cartagena y a otro amotinado en la costa patagónica (desaparecieron sin dejar rastro) y ahorcó a varios marineros. El motín fue sofocado, pero dejó heridas profundas en la tripulación.

El Estrecho de Magallanes

El 21 de octubre de 1520, tras más de un año de navegación, Magallanes descubrió el paso buscado en el extremo sur del continente: el estrecho que hoy lleva su nombre, entre la masa continental sudamericana y la isla de Tierra del Fuego (llamada así por las hogueras que los marineros vieron en las playas). El estrecho tiene 600 km de longitud y es extraordinariamente difícil: corrientes fuertes, vientos cambiantes, canales sinuosos y un clima severo. La flota tardó 38 días en atravesarlo. Durante la travesía, la nao San Antonio desertó de regreso a España. Las cuatro naves restantes desembocaron en el Pacífico el 28 de noviembre de 1520.

La travesía del Pacífico

Lo que Magallanes encontró al salir del estrecho superó todas las expectativas: un océano enorme, desconocido y casi vacío de islas en su ruta. Lo llamó Pacífico por la calma extrema de sus aguas, tras las tormentas patagónicas. La travesía duró cuatro meses sin tocar tierra habitada (del 28 de noviembre de 1520 al 6 de marzo de 1521), durante los cuales la tripulación sufrió hambre extrema, escorbuto y deshidratación. Pigafetta escribió que comían «cueros de vaca endurecidos sobre las vergas, serrín y ratas que se pagaban a medio ducado cada una y aun así no se conseguían». Murieron 19 hombres. Por fin, el 6 de marzo llegaron a la actual isla de Guam (a la que llamaron “de los Ladrones”) y pudieron reponer víveres.

Filipinas y la muerte de Magallanes

El 16 de marzo de 1521 llegaron al archipiélago de las Filipinas, al que Magallanes bautizó “islas de San Lázaro” (el nombre actual fue dado años después en honor al futuro Felipe II). En la isla de Cebú, el rajá local se convirtió al cristianismo y pidió ayuda militar contra el rajá de la pequeña isla vecina de Mactán, el cacique Lapu-Lapu. Magallanes, excesivamente confiado, desembarcó con solo unos 50 hombres para intimidar al cacique, sin cobertura de los cañones de las naves (demasiado alejadas por la marea baja). En la batalla de Mactán del 27 de abril de 1521, los guerreros filipinos acribillaron a Magallanes con lanzas envenenadas y flechas. El navegante portugués murió en la playa. Lapu-Lapu es hoy un héroe nacional filipino.

Elcano al mando: el regreso (1521-1522)

De Cebú a las Molucas

Tras la muerte de Magallanes, los supervivientes tuvieron que sortear una celada del rajá de Cebú —ahora hostil— en la que murieron otros 27 hombres, entre ellos los capitanes designados como sucesores. Los pocos oficiales que quedaban decidieron unificar la tripulación en dos naves (Trinidad y Victoria), quemando la tercera (Concepción), que ya no tenía bastantes hombres para navegarla. Llegaron finalmente a las Molucas en noviembre de 1521 y cargaron las naves con clavo, el objetivo original de la expedición.

La ruta de Elcano: por el Índico

Para el regreso, los dos capitanes tomaron decisiones opuestas. Gonzalo Gómez de Espinosa, al mando de la Trinidad, intentó volver por el Pacífico hacia Panamá y fracasó: tras meses de temporales fue capturado por los portugueses y pasó años prisionero en la India. Juan Sebastián Elcano, al mando de la Victoria, tomó la decisión audaz de volver por el Índico y el cabo de Buena Esperanza, la ruta monopolizada por Portugal —una elección peligrosa pero más viable—. Salió de Tidore el 21 de diciembre de 1521 con 60 hombres.

La ruta de regreso fue casi tan mortífera como la de ida. El paso por el Índico, evitando a los portugueses, hizo que Elcano bordease las costas africanas lejos de tierra, sin posibilidad de reabastecerse. El escorbuto y el hambre volvieron a diezmar la tripulación. En Cabo Verde, Elcano fue descubierto por los portugueses e intentó cargar víveres haciéndose pasar por una expedición legal; algunos marineros fueron detenidos. Con los supervivientes mínimos que quedaban, la Victoria llegó finalmente a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 y a Sevilla el 8 de septiembre, tras 3 años menos 12 días de navegación. De los 239 que habían partido, solo regresaron 18 hombres a bordo (y otros 14 que habían quedado presos en Cabo Verde fueron liberados meses después).

El recibimiento: “Primus circumdedisti me”

Los supervivientes caminaron descalzos, en camisa y con un cirio en la mano hasta la iglesia de Santa María de la Victoria en Sevilla para agradecer el regreso. El emperador Carlos V recibió a Elcano en Valladolid y le concedió un escudo de armas único: un globo terráqueo con la inscripción en latín «Primus circumdedisti me» (“El primero que me circunnavegaste”). Era la declaración oficial de una verdad histórica asombrosa. Elcano había dirigido la primera circunnavegación de la Tierra.

El impacto científico fue enorme. La expedición demostró experimentalmente la redondez del planeta (que los cultos de la época sabían en teoría pero nunca se había verificado empíricamente), confirmó que el océano mundial era continuo, reveló la existencia del gigantesco Pacífico, describió para Europa a los pueblos de la Patagonia, Guam y Filipinas, y planteó un curioso enigma calendárico: al llegar a Cabo Verde, los marineros descubrieron que llevaban un día de retraso respecto al calendario local, pese a haber contado los días con rigor. Era la primera constatación práctica de lo que hoy conocemos como el cambio de fecha al cruzar meridianos.

El final de Elcano y el V centenario

Juan Sebastián Elcano no pudo disfrutar mucho tiempo de su gloria. En 1525, Carlos V lo envió al mando de una segunda expedición a las Molucas (la expedición de García Jofre de Loaísa, en la que Elcano iba como segundo de a bordo). Cruzaron de nuevo el estrecho de Magallanes pero la travesía del Pacífico fue catastrófica. Loaísa murió en el océano y Elcano tomó el mando, muriendo también pocos días después de escorbuto el 4 de agosto de 1526, en algún punto del Pacífico central. Fue enterrado en el mar. Había dado la vuelta al mundo, pero la segunda vez el mundo lo derrotó a él.

El V centenario de la primera vuelta al mundo (2019-2022) fue conmemorado oficialmente por España y por varios países implicados (Portugal, Chile, Filipinas, Indonesia) con exposiciones, publicaciones, una ruta turística oficial y el viaje conmemorativo del buque escuela Juan Sebastián de Elcano de la Armada Española, que recorrió los hitos del viaje original entre 2018 y 2022. La gesta sigue siendo considerada una de las grandes epopeyas de la exploración humana, comparable al primer viaje a la Luna.

Preguntas frecuentes

¿Quién dio la primera vuelta al mundo?

La expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano entre 1519 y 1522. Magallanes, portugués al servicio de Carlos V, comandó la salida; murió en Filipinas en 1521. Elcano, marino vasco de Getaria, asumió el mando tras la muerte de Magallanes y completó el regreso.

¿Cuánto duró la primera vuelta al mundo?

3 años, 14 días y 87.000 kilómetros de navegación. La expedición partió de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519 con cinco naves y 239 hombres; regresó al mismo puerto el 6 de septiembre de 1522 con una sola nave (la Victoria) y solo 18 supervivientes europeos.

¿Dónde murió Magallanes?

En la isla de Mactán (Filipinas) el 27 de abril de 1521, atravesado por lanzas de los guerreros del jefe Lapu-Lapu. Había intentado apoyar militarmente al rajá Humabón de Cebú contra Lapu-Lapu y murió en la escaramuza. Su cuerpo nunca fue recuperado por los españoles.

¿Qué significa Primus circumdedisti me?

En latín: «Tú fuiste el primero en circunnavegarme». Carlos V concedió a Juan Sebastián Elcano esta frase como lema de su escudo de armas tras completar la primera vuelta al mundo. El «me» se refiere al globo terráqueo personificado, como testimonio de la hazaña geográfica.

¿Cuántos barcos salieron y volvieron?

Salieron cinco (Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago) y volvió solo uno: la Victoria, comandada por Elcano. La Santiago se perdió en Sudamérica, la San Antonio desertó, la Concepción fue quemada en Filipinas y la Trinidad fue capturada por los portugueses en Molucas.

Seguir leyendo