Cervantes y El Quijote: La Primera Novela Moderna de la Historia

Siglo de Oro español

Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 1547 – Madrid, 1616) es, junto a Shakespeare, el escritor más influyente de la literatura universal y el autor de la primera novela moderna de la historia: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Su vida fue la de un hombre marcado por la aventura, la desgracia y la genialidad tardía: soldado de los Tercios, herido en Lepanto, cinco años cautivo en Argel, recaudador de impuestos encarcelado varias veces, y autor que publicó su obra maestra con 58 años, cuando ya daba su carrera por perdida. Hoy el Quijote es el libro más traducido de la historia después de la Biblia, con versiones en más de 140 lenguas, y el español moderno recibe, en homenaje a Cervantes, el nombre de “la lengua de Cervantes”.

Retrato atribuido a Juan de Jáuregui de Miguel de Cervantes, autor de El Quijote.
Retrato atribuido a Juan de Jáuregui de Miguel de Cervantes, autor de El Quijote.

La vida de Cervantes: aventura, heridas y cautiverio

Infancia y juventud (1547-1569)

Miguel de Cervantes nació en Alcalá de Henares en torno al 29 de septiembre de 1547 (la fecha exacta se desconoce, pero fue bautizado el 9 de octubre). Su padre, Rodrigo de Cervantes, era un cirujano menor sin título, itinerante y endeudado; la familia se mudó constantemente entre Valladolid, Córdoba, Sevilla y Madrid buscando sustento. Miguel no recibió una formación universitaria formal, pero fue discípulo del humanista Juan López de Hoyos en el Estudio de la Villa de Madrid. En 1569, tras un episodio oscuro —posiblemente una herida en un duelo que le valió una orden de arresto—, huyó a Italia, donde sirvió como camarero en la casa del cardenal Acquaviva en Roma.

Lepanto y las galeras (1570-1575)

En 1570 se alistó en los Tercios de Infantería Española en Nápoles. Participó en la batalla de Lepanto el 7 de octubre de 1571, el choque naval entre la Santa Liga cristiana —comandada por Don Juan de Austria— y la flota otomana. Cervantes, enfermo de fiebres el día de la batalla, pidió expresamente combatir: fue herido por tres arcabuzazos, dos en el pecho y uno que le dejó inútil la mano izquierda para siempre. De ahí su sobrenombre de “el manco de Lepanto”. Él mismo escribió con orgullo que perdió “la mano para gloria de la diestra” y consideró Lepanto “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros”.

El cautiverio en Argel (1575-1580)

En septiembre de 1575, cuando regresaba a España con cartas de recomendación de Don Juan de Austria, la galera Sol en la que viajaba fue apresada por corsarios berberiscos frente a las costas catalanas. Cervantes fue llevado cautivo a Argel, entonces principal puerto esclavista del Mediterráneo. Las cartas de recomendación jugaron en su contra: sus captores lo tomaron por un personaje importante y pidieron un rescate desorbitado. Pasó cinco años prisionero, durante los cuales intentó cuatro fugas, ninguna exitosa. Fue rescatado finalmente en septiembre de 1580 por los padres trinitarios gracias a un pago compartido por su familia y la orden. Esa experiencia marcó su visión del mundo y reaparece constantemente en su obra (en Los baños de Argel, en el episodio del “cautivo” de la Primera Parte del Quijote).

Recaudador de impuestos y cárcel (1580-1604)

A su vuelta a España no encontró recompensa por sus servicios. Tras casarse en 1584 con Catalina de Salazar, vivió en Sevilla y Madrid en condiciones precarias, trabajando como comisario real de abastos (requisando trigo y aceite para la Armada Invencible) y como recaudador de impuestos. Fue encarcelado al menos dos veces: en 1592 en Castro del Río por problemas con las cuentas, y más célebremente en 1597 en la Cárcel Real de Sevilla, donde se cree que comenzó a redactar el Quijote. El propio Cervantes escribió en el prólogo de la Primera Parte que la novela «se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación».

El Quijote: la primera novela moderna

La Primera Parte (1605)

La Primera Parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha se publicó en Madrid en enero de 1605 en la imprenta de Juan de la Cuesta, por encargo del librero Francisco de Robles. Cervantes tenía ya 57 años. El éxito fue inmediato y enorme: en pocos meses se hicieron ediciones piratas en Lisboa, Valencia y Bruselas; en 1612 apareció la primera traducción al inglés de Thomas Shelton, y en 1614 la francesa de César Oudin. Don Quijote y Sancho Panza se convirtieron en personajes populares reconocibles por todo el mundo culto europeo en cuestión de años.

El argumento es bien conocido: un hidalgo manchego, enloquecido por la lectura de libros de caballerías, decide convertirse él mismo en caballero andante, adopta el nombre de don Quijote de la Mancha, toma como escudero a un labrador vecino, Sancho Panza, y sale en busca de aventuras a lomos de su flaco caballo Rocinante. La tensión entre la visión idealizada y enloquecida de don Quijote y la mirada prosaica y realista de Sancho —los molinos que son gigantes, las ventas que son castillos, Aldonza Lorenzo que es Dulcinea del Toboso— genera un humor y una profundidad filosófica sin precedentes en la literatura de su tiempo.

El Quijote apócrifo de Avellaneda (1614)

En 1614, cuando Cervantes llevaba años trabajando en la Segunda Parte, apareció publicado en Tarragona un Quijote apócrifo firmado por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, seudónimo nunca identificado con certeza. El libro continuaba las aventuras de don Quijote y Sancho pero atacaba duramente a Cervantes en el prólogo, ridiculizándolo por su edad, su manquedad y su pobreza. Cervantes reaccionó incorporando la existencia del libro apócrifo dentro de su Segunda Parte: don Quijote cambia su itinerario (va a Barcelona en lugar de a Zaragoza) para “no encontrarse con el falso don Quijote”. La maniobra es una de las primeras instancias de metaliteratura moderna.

La Segunda Parte (1615)

La Segunda Parte se publicó en 1615 y fue recibida con un éxito igual o mayor que la Primera. En ella, la figura de don Quijote adquiere una profundidad y una melancolía crecientes: el caballero va perdiendo el frenesí que lo dominaba en la Primera Parte y adquiere conciencia cada vez más lúcida de su derrota frente al mundo. La novela termina con la muerte de Alonso Quijano el Bueno, recuperada la cordura, renegando de los libros de caballerías y rodeado de sus amigos. Es uno de los finales más conmovedores de la literatura universal.

Por qué El Quijote es “la primera novela moderna”

El Quijote rompe con todo lo anterior en varios aspectos decisivos que inauguran la novela moderna:

  • Personajes psicológicos y en evolución: Don Quijote y Sancho cambian a lo largo del libro, influyéndose mutuamente. Sancho “se quijotiza” y Don Quijote “se sanchifica”. Nada parecido existía en la literatura previa, donde los personajes eran estáticos y arquetípicos.
  • Juego con la realidad y la ficción: en la Segunda Parte, los personajes saben que la Primera Parte se ha publicado y que son famosos; el Quijote apócrifo de Avellaneda se integra en la trama. Es el origen del metaliterario moderno.
  • Múltiples niveles de narración: Cervantes se presenta como “segundo autor” que traduce a un supuesto historiador árabe, Cide Hamete Benengeli, cuyo manuscrito encontró casualmente. Esta construcción de narradores superpuestos es precursora de Borges y de toda la literatura contemporánea.
  • Humor filosófico y crítica social: el libro es simultáneamente parodia de las novelas de caballerías, crítica de la España de los Austrias, reflexión sobre la locura y la cordura, estudio psicológico de la amistad, tratado literario.
  • Lenguaje polifónico: cada personaje habla conforme a su condición, edad y cultura. El habla de Sancho (pegada al refranero popular) y el castellano arcaizante de Don Quijote crean un contraste lingüístico sin precedentes.

Los últimos años y la muerte

Tras la Segunda Parte del Quijote, Cervantes publicó aún las Novelas ejemplares (1613), el Viaje del Parnaso (1614), las Ocho comedias y ocho entremeses (1615) y, póstumamente, Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617), obra que él consideraba su verdadera obra maestra. Nunca tuvo éxito en el teatro, donde le eclipsó completamente su coetáneo Lope de Vega, a quien siempre miró con una mezcla de admiración y envidia.

Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 víctima de una diabetes. Fue enterrado al día siguiente, 23 de abril, en el convento de las Trinitarias Descalzas de la calle de Cantarranas (hoy calle de Lope de Vega). La coincidencia simbólica —23 de abril, mismo día de la muerte del inglés William Shakespeare aunque según el calendario juliano— convirtió esa fecha en el Día Internacional del Libro instituido por la UNESCO en 1995.

Sus restos fueron identificados con razonable certeza en 2015 durante las obras de las Trinitarias, junto con los de su esposa y otros 14 cuerpos. Hoy reposa en un sepulcro conmemorativo dentro del mismo convento. El aniversario de su muerte, el 23 de abril, se celebra como Día del Libro en todo el mundo hispanohablante y es también el día en que se entrega el Premio Cervantes, el galardón literario más prestigioso en lengua española, instituido en 1976.

Preguntas frecuentes

¿Dónde nació Miguel de Cervantes?

En Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547 (día de San Miguel), aunque fue bautizado el 9 de octubre. Su casa natal, reconstruida en el siglo XX como Museo Casa Natal de Cervantes, se puede visitar hoy en la calle Mayor alcalaína.

¿Cuándo se publicó El Quijote?

La primera parte, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, en 1605 cuando Cervantes tenía 57 años. La segunda parte, en 1615, apenas un año antes de su muerte. La primera parte fue un éxito inmediato con reediciones en España, Portugal, Bélgica e Inglaterra.

¿Por qué se llama a Cervantes el Manco de Lepanto?

Por perder el uso de la mano izquierda en la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), donde combatió como soldado contra los turcos. Recibió dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano. Aunque se le inmovilizó la mano, no fue amputada; «manco» en la época significaba con miembro inútil.

¿En qué idiomas se ha traducido El Quijote?

Más de 140 lenguas y dialectos, lo que lo convierte en la segunda obra más traducida de la historia tras la Biblia. La primera traducción fue al inglés (Thomas Shelton, 1612); la francesa siguió en 1614. Hay ediciones en lenguas tan variadas como el ruso, japonés, vasco, guaraní o esperanto.

¿Por qué se celebra el Día del Libro el 23 de abril?

Porque el 23 de abril de 1616 murieron, casi el mismo día, Cervantes y William Shakespeare (en el calendario gregoriano la muerte de Shakespeare fue el 3 de mayo, pero Inglaterra usaba entonces el juliano). La UNESCO declaró esa fecha Día Internacional del Libro en 1995.

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