Mérida, la antigua Emerita Augusta, es la mayor ciudad romana conservada de España y uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de todo el antiguo Imperio Romano. Fundada en el año 25 a.C. por orden del emperador Augusto para asentar a los veteranos licenciados (emeriti) de las legiones V Alaudae y X Gemina tras las durísimas Guerras Cántabras (29-19 a.C.), fue desde su fundación la capital de la provincia de Lusitania, una de las tres provincias en las que Augusto reorganizó Hispania (junto con la Bética y la Tarraconense). Es hoy la capital de Extremadura, una ciudad de unos 60.000 habitantes cuyo centro histórico es literalmente un museo al aire libre: a cada paso aparece un arco romano, una columna, un tramo de acueducto o el muro de un templo entre los edificios modernos. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993.

La fundación: una capital para los veteranos de Augusto
La fundación de Emerita Augusta se enmarca en el programa de reorganización de Hispania tras la pacificación definitiva del norte peninsular. Las Guerras Cántabras (29-19 a.C.), la última gran campaña militar de Roma en Hispania, habían sido brutales y habían dejado a miles de veteranos legionarios necesitados de tierras donde retirarse. Augusto eligió un emplazamiento estratégico excepcional: la confluencia de los ríos Guadiana (el Anas romano) y Albarregas, en el punto donde la calzada principal que unía el norte con el sur de la Lusitania (la futura Vía de la Plata) cruzaba el Guadiana.
La ciudad se diseñó desde cero como una nueva Roma en miniatura: planta ortogonal con cardo y decumanus (las dos calles principales cruzándose en ángulo recto), murallas de más de 3 km de perímetro, foro (plaza principal con basílica, templo y edificios administrativos), y un complejo monumental de ocio y espectáculos (teatro, anfiteatro, circo) de una escala desproporcionada para una ciudad de 50.000 habitantes: estaba concebida como la vitrina del poder romano en el occidente más lejano del Imperio, el finisterrae de la civilización romana.
Los monumentos principales
El Teatro Romano
El Teatro Romano de Mérida es el monumento más emblemático de la ciudad y uno de los teatros romanos mejor conservados de todo el mundo. Fue inaugurado entre el 16 y el 15 a.C., durante la primera fase de construcción de la colonia, por encargo del cónsul Marco Vipsanio Agripa, yerno y general de confianza de Augusto. Tiene capacidad para unos 6.000 espectadores, distribuidos en tres niveles de gradas (ima, media y summa cavea) y un escenario monumental (frons scaenae) con dos pisos de columnas corintias de mármol, estatuas de dioses y emperadores en hornacinas, y tres puertas de acceso.
Lo más espectacular del teatro es que sigue en uso: desde 1933 acoge cada verano el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, el festival de teatro clásico más importante de España y uno de los más prestigiosos del mundo. Durante julio y agosto, las tragedias de Sófocles, Eurípides, Séneca y Plauto se representan sobre el mismo escenario donde se representaron hace 2.000 años, con la frons scaenae iluminada al atardecer como telón de fondo natural. Es una experiencia cultural única en el mundo: ningún otro teatro romano conservado ofrece una programación teatral profesional continua.
El Anfiteatro
Adosado al teatro se encuentra el Anfiteatro, construido en el 8 a.C., con capacidad para unos 15.000 espectadores. Era el escenario de los combates de gladiadores (munera) y de las luchas con fieras (venationes). De forma elíptica, con una arena de 64 × 41 metros, conserva la fossa bestiaria (las galerías subterráneas donde se encerraban a los animales antes de soltarlos a la arena) y gran parte de las gradas inferiores. No alcanza la escala del Coliseo de Roma (que tenía capacidad para 50.000) ni del anfiteatro de Itálica (25.000), pero es uno de los mejor conservados de la Península.
El Puente Romano sobre el Guadiana
El Puente Romano de Mérida sobre el río Guadiana es el puente romano más largo conservado en el mundo: 792 metros de longitud con 60 arcos de granito (originalmente eran más, pero las crecidas del río obligaron a reconstrucciones). Fue construido en la época fundacional (siglo I a.C.) y restaurado en sucesivas ocasiones durante la época romana, visigoda, islámica y medieval. Estuvo en uso para el tráfico rodado hasta bien entrado el siglo XX: hoy es peatonal. Cruzarlo al atardecer, con las luces del puente reflejándose en las aguas lentas del Guadiana, es una de las estampas más bellas de toda Extremadura.
El Templo de Diana y el Arco de Trajano
El Templo de Diana (nombre convencional, probablemente estuvo dedicado al culto imperial) es el único templo romano que se conserva en pie en Mérida. Data del siglo I a.C. y es de orden corintio, con columnas estriadas de granito estucado y un podio elevado al estilo de los templos romanos itálicos. Se conserva relativamente bien porque durante siglos estuvo integrado en un palacio renacentista del conde de los Corbos (siglo XVI), que construyó su residencia entre las columnas del templo. La restauración del siglo XX retiró las añadidos posteriores y dejó visible la estructura romana.
El Arco de Trajano (nombre también convencional: podría ser augusteo) es un gran arco de granito de 15 metros de altura y 8,7 de anchura que se alzaba sobre el cardo maximus, la calle principal norte-sur de la ciudad. No era un arco de triunfo militar sino un arco de acceso a un recinto sagrado (probablemente el templo provincial del culto imperial). Es uno de los arcos romanos más grandes de la Península.
Los acueductos: San Lázaro y Los Milagros
Emerita Augusta fue abastecida por tres acueductos. De ellos, los dos más espectaculares son el Acueducto de San Lázaro (que traía agua desde el embalse de Proserpina, a 5 km, uno de los embalses romanos más grandes de Europa, que sigue reteniendo agua hoy) y el Acueducto de los Milagros, el más monumental de los tres: una hilera de pilares de 25 metros de altura con arcos de ladrillo rojo y granito gris que atraviesa el valle del Albarregas en una sucesión rítmica impresionante. Su estado de conservación es extraordinario y es, junto con el de Segovia, el acueducto romano más fotogénico de España. Se llama “de los Milagros” porque los emeritenses medievales consideraban milagroso que siguiera en pie.
El Circo Romano
El Circo Romano de Mérida era el escenario de las carreras de cuadrigas, el espectáculo más popular del mundo romano. Con una longitud de 403 metros y capacidad para 30.000 espectadores, era el mayor edificio de espectáculos de la ciudad y uno de los mayores circos del Imperio fuera de Roma. Hoy se conserva la planta completa con la spina central y las bases de las gradas, en una explanada ajardinada a las afueras del casco histórico.
El Museo Nacional de Arte Romano
El Museo Nacional de Arte Romano, inaugurado en 1986 en un espectacular edificio de ladrillo diseñado por el arquitecto Rafael Moneo (Premio Pritzker 1996), es el mayor museo de arqueología romana de España y uno de los mejores del mundo. Su colección incluye más de 36.000 piezas: esculturas, mosaicos (algunos de dimensiones enormes), inscripciones, monedas, cerámicas, vidrios, bronces y objetos de la vida cotidiana romana. El edificio de Moneo, con sus grandes muros de ladrillo que evocan la construcción romana, es en sí mismo una obra maestra de la arquitectura contemporánea y está considerado uno de los mejores museos de España por la calidad de su diseño y su museografía.
Visitar Mérida hoy
Mérida es una ciudad que se recorre cómodamente a pie: todos los monumentos principales están a menos de 20 minutos caminando unos de otros. Existe un billete combinado que da acceso al Teatro, el Anfiteatro, el Circo, la Alcazaba árabe, la Casa del Anfiteatro, la Casa del Mitreo, el Templo de Diana y el área arqueológica de Morerías. El Museo Nacional de Arte Romano tiene entrada aparte. La visita completa de Mérida requiere al menos un día entero, y si se quiere asistir a una representación del Festival de Teatro Clásico (julio-agosto), conviene reservar entradas con meses de antelación: las funciones en el teatro romano, con 6.000 espectadores bajo las estrellas y la frons scaenae iluminada, son una de las experiencias culturales más extraordinarias que se pueden vivir en Europa.
Mérida está bien comunicada: a 340 km de Madrid (3 horas por autovía A-5), 70 km de Badajoz y 190 km de Sevilla. Es la capital de Extremadura y sede de la Asamblea de Extremadura (en el antiguo Hospital de San Juan de Dios). La ciudad combina su patrimonio romano con un casco histórico agradable, una gastronomía extremeña de primera (jamón ibérico, torta del Casar, migas, caldereta de cordero) y un ritmo de vida tranquilo que la convierte en una de las ciudades más gratas de España para el visitante.
Preguntas frecuentes
Emerita Augusta (la actual Mérida, Extremadura) fue una colonia romana fundada en el año 25 a.C. por orden del emperador Augusto para asentar a los veteranos licenciados de las legiones V Alaudae y X Gemina tras las Guerras Cántabras. Fue la capital de la provincia de Lusitania, una de las tres en que Augusto reorganizó Hispania. Hoy es la mayor ciudad romana conservada de España y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1993.
Los principales son: el Teatro Romano (inaugurado entre 16-15 a.C., sede del Festival de Teatro Clásico), el Anfiteatro (8 a.C., para gladiadores), el Puente Romano sobre el Guadiana (792 m, el más largo del mundo romano), el Templo de Diana, el Arco de Trajano (15 m de alto), los acueductos de San Lázaro y de los Milagros, el Circo Romano (403 m, para carreras de cuadrigas), la Casa del Mitreo y la Casa del Anfiteatro (villas con mosaicos), la Alcazaba árabe (construida sobre murallas romanas) y el Museo Nacional de Arte Romano de Rafael Moneo.
Es el festival de teatro clásico más importante de España y uno de los más prestigiosos del mundo. Se celebra cada verano (julio-agosto) desde 1933 en el Teatro Romano de Mérida. Las tragedias de Sófocles, Eurípides, Séneca y las comedias de Plauto se representan sobre el mismo escenario donde se representaron hace 2.000 años, con la frons scaenae iluminada al atardecer. Es la única programación teatral profesional continua del mundo en un teatro romano original. Las entradas se agotan con meses de antelación.
Es el más monumental de los tres acueductos que abastecían a Emerita Augusta: una hilera de pilares de 25 metros de altura con arcos de ladrillo rojo y granito gris que atraviesa el valle del río Albarregas. Se llama "de los Milagros" porque los emeritenses medievales consideraban milagroso que siguiera en pie tras siglos de abandono. Junto con el de Segovia, es el acueducto romano más fotogénico de España. Traía agua desde el embalse de Proserpina (a 5 km), uno de los embalses romanos más grandes de Europa, que increíblemente sigue reteniendo agua hoy.
Al menos un día completo para ver los principales monumentos (Teatro, Anfiteatro, Puente, Templo de Diana, Arco de Trajano, acueductos, Circo) y el Museo Nacional de Arte Romano. Existe un billete combinado para el conjunto arqueológico. Si se quiere asistir a una función del Festival de Teatro Clásico (julio-agosto), hay que añadir una tarde-noche y reservar con antelación. Mérida está a 3 horas de Madrid por autovía (A-5) y a 190 km de Sevilla.
El Puente Romano sobre el Guadiana tiene 792 metros de longitud con 60 arcos de granito, lo que lo convierte en el puente romano más largo conservado del mundo. Fue construido en la época fundacional (siglo I a.C.) y restaurado en sucesivas ocasiones. Estuvo en uso para tráfico rodado hasta bien entrado el siglo XX; hoy es peatonal. Es uno de los símbolos de Mérida y cruzarlo al atardecer es una de las estampas más bellas de Extremadura.