La Guerra Civil Española (1936-1939): La Herida que Dividió España

España Contemporánea (1936–1939)

La Guerra Civil Española (17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939) fue el conflicto más traumático del siglo XX en España y uno de los más influyentes de toda la Europa de entreguerras. Enfrentó al Gobierno de la Segunda República, legítimamente elegido en febrero de 1936, con los militares sublevados liderados por el general Francisco Franco. Tres años de combates dejaron alrededor de 500.000 muertos, cientos de miles de exiliados y un país partido en dos que tardaría décadas en reconciliarse. Su desenlace instauró una dictadura que duraría casi cuarenta años, hasta la muerte de Franco en 1975.

Congreso de los Diputados.
Congreso de los Diputados.

Más allá del drama humano, la Guerra Civil fue también un laboratorio militar e ideológico para la Europa que entraría en la Segunda Guerra Mundial apenas cinco meses después del final del conflicto español. Alemania, Italia, la URSS, las Brigadas Internacionales y el Comité de No Intervención convirtieron España en el campo de ensayo donde se probaron tácticas, armas y doctrinas que definirían el conflicto global de 1939-1945.

Los antecedentes: una Segunda República polarizada

La Segunda República, proclamada el 14 de abril de 1931, había nacido con un proyecto reformista ambicioso: reforma agraria, Estatut de Cataluña, separación Iglesia-Estado, nueva ley de enseñanza, reforma militar. Pero el contexto internacional —crac del 29, ascenso del fascismo, revolución bolchevique aún reciente— y la fractura social española hicieron imposible el consenso. El bienio reformista (1931-1933), el bienio conservador (1933-1935) y el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 polarizaron al país entre dos bloques irreconciliables.

Durante la primavera de 1936 la violencia política se disparó: huelgas generales, ocupaciones de tierras, asesinatos cruzados entre milicianos de Falange y pistoleros de izquierdas. El asesinato del líder monárquico José Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936, en represalia por el asesinato del teniente republicano José del Castillo el día anterior, fue el detonante inmediato. Los generales conspiradores —agrupados en la Unión Militar Española— aceleraron sus planes y fijaron el golpe para la madrugada del 17-18 de julio.

El golpe militar del 17-18 de julio de 1936

El levantamiento comenzó en Melilla la tarde del 17 de julio y se extendió al resto del Protectorado de Marruecos durante la noche. Al día siguiente, 18 de julio, las guarniciones de la Península se sublevaron. El general Franco salió de Canarias rumbo a Tetuán para ponerse al frente del Ejército de África; Emilio Mola, “el Director”, dirigía el golpe desde Pamplona; José Sanjurjo, general más veterano y prestigioso, debía presidir la Junta de Burgos pero murió en accidente aéreo el 20 de julio camino de España.

El golpe fracasó en las principales ciudades industriales: Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao. La resistencia de sindicatos (CNT, UGT) y partidos obreros, combinada con la lealtad de parte del Ejército y la Guardia de Asalto, abortó la sublevación en casi toda la España urbana. En cambio, triunfó en buena parte de Castilla la Vieja, Galicia, Navarra, el oeste andaluz, Canarias, Baleares (excepto Menorca) y el Protectorado. El país quedó partido en dos: lo que debía ser un golpe rápido se convirtió en una guerra civil.

Los dos bandos

El bando republicano

El bando republicano o “gubernamental” agrupó a partidos del Frente Popular (izquierda republicana, socialistas, comunistas, POUM), sindicatos (CNT-FAI anarquista, UGT socialista) y los nacionalismos periféricos (catalán y vasco). Su principal apoyo exterior fue la Unión Soviética y las Brigadas Internacionales, formadas por unos 35.000 voluntarios de 50 países. Controló Madrid, la fachada mediterránea, el País Vasco y Cataluña. Sufrió tensiones internas brutales: los Hechos de Mayo de 1937 en Barcelona enfrentaron a anarquistas y comunistas, con la represión del POUM como daño colateral.

El bando sublevado o “nacional”

El bando sublevado, autodenominado “nacional”, agrupó a la derecha monárquica, carlista, católica conservadora y Falange Española. Controló el Ejército de África (el más experimentado y mejor equipado de España) y tuvo desde el principio el apoyo decisivo de la Alemania nazi (Legión Cóndor) y la Italia fascista (Corpo Truppe Volontarie, hasta 80.000 hombres). El 1 de octubre de 1936, Franco fue nombrado Generalísimo y Jefe del Estado en Burgos; en 1937 unificó por decreto todas las fuerzas del bando (Falange + Comunión Tradicionalista) en el partido único FET y de las JONS.

Internacionalización y No Intervención

La Guerra Civil fue desde el principio un conflicto internacional. Francia e Inglaterra promovieron en agosto de 1936 el Comité de No Intervención, con sede en Londres, al que se adhirieron 27 países incluidos Alemania, Italia y la URSS. Fue una farsa: Alemania e Italia siguieron enviando armas, aviones y tropas al bando de Franco sin ninguna consecuencia, mientras las democracias occidentales bloqueaban la venta de armas al Gobierno legítimo de la República. Solo la URSS suministró material militar significativo al bando republicano, a cambio del oro del Banco de España enviado a Moscú en octubre de 1936 (el famoso “oro de Moscú”, unos 510 toneladas).

Las grandes batallas

La defensa de Madrid (noviembre 1936)

Tras el avance de las columnas de Franco desde Sevilla y la toma de Toledo (con la liberación del sitio del Alcázar), el objetivo era Madrid. El Gobierno republicano se trasladó a Valencia el 6 de noviembre, dejando la defensa en manos de la Junta de Defensa presidida por el general Miaja. Bajo el lema «¡No pasarán!» acuñado por Dolores Ibárruri “Pasionaria”, la capital resistió el asalto franquista del 8 de noviembre. Las Brigadas Internacionales entraron en combate por primera vez en la Ciudad Universitaria. Madrid aguantó hasta el final de la guerra.

Jarama, Brunete, Belchite, Teruel (1937)

Durante 1937 se libraron las grandes batallas convencionales: Jarama (febrero, intento nacional de cortar la carretera de Valencia), Guadalajara (marzo, derrota del Corpo Italiano), Brunete (julio, ofensiva republicana frustrada) y Belchite (agosto-septiembre). En diciembre, la República lanzó la ofensiva sobre Teruel, que tomó inicialmente pero perdió en febrero de 1938 tras una contraofensiva devastadora. En paralelo, cayó el Frente Norte: Bilbao el 19 de junio de 1937, Santander el 26 de agosto, Gijón el 21 de octubre. La siderurgia y la industria vascas pasaron al control de los sublevados.

La Batalla del Ebro (julio-noviembre 1938)

La Batalla del Ebro fue la mayor batalla de toda la guerra y el último gran esfuerzo republicano. El 25 de julio de 1938, el Ejército del Ebro al mando del general Juan Modesto cruzó el río por sorpresa y formó una bolsa entre Mequinenza y Amposta. Durante 115 días, 100.000 soldados republicanos resistieron la contraofensiva italo-franquista en un combate de desgaste brutal. Terminó el 16 de noviembre con la retirada republicana al norte del Ebro. La República había perdido su último ejército ofensivo.

El bombardeo de Gernika (26 de abril de 1937)

La Legión Cóndor alemana, con apoyo italiano, bombardeó la villa vizcaína de Gernika la tarde del 26 de abril de 1937, un día de mercado. Fue uno de los primeros bombardeos masivos sobre población civil de la historia, con cientos de muertos (cifras discutidas: entre 200 y 1.600) y la villa arrasada. El ataque formaba parte de la ofensiva sobre Vizcaya pero tenía también un carácter experimental: Alemania ensayaba tácticas de bombardeo en picado y saturación que aplicaría en la Blitzkrieg de 1939. La Guernica de Picasso, pintada ese mismo año para el pabellón español de la Exposición Internacional de París, convirtió el nombre del pueblo en símbolo universal del horror de la guerra moderna.

El final: Cataluña y Madrid (1939)

Tras el fracaso del Ebro, Franco lanzó la ofensiva sobre Cataluña el 23 de diciembre de 1938. Tarragona cayó el 15 de enero, Barcelona el 26 de enero de 1939 sin resistencia apenas, Girona el 4 de febrero. Cerca de 500.000 personas (militares y civiles) cruzaron la frontera francesa en la Retirada, en pleno invierno, siendo internadas en campos de concentración en Francia. Fue la mayor oleada de refugiados de la Europa de los años 30.

En Madrid, el coronel Segismundo Casado encabezó un golpe contra el Gobierno de Negrín el 5 de marzo de 1939 con la intención de negociar una paz honrosa con Franco. La negociación fracasó: Franco exigió la rendición incondicional. El 28 de marzo las tropas nacionales entraron en Madrid sin resistencia. El 1 de abril de 1939 Franco firmó el último parte de guerra: «En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado».

Consecuencias: balance humano y político

Los muertos de la Guerra Civil se estiman en torno a los 500.000, repartidos entre combate (unos 200.000), represión en retaguardia (unos 50.000 en zona republicana y entre 100.000 y 150.000 en zona nacional), hambre y enfermedades. La represión franquista continuó sistemáticamente tras el final de la guerra: los historiadores Paul Preston y Julián Casanova cifran en unos 130.000 los fusilamientos y “paseos” de la posguerra hasta 1945. El exilio republicano afectó a unas 500.000 personas, muchas de las cuales permanecieron en Francia, México, Argentina, URSS o Chile hasta el final del franquismo.

En términos políticos, la guerra instauró una dictadura personal de casi 40 años, hasta la muerte de Franco en noviembre de 1975. Pero su peso simbólico excede ese marco: la memoria de la Guerra Civil sigue siendo, en el siglo XXI, uno de los temas más debatidos de la historia española, con leyes de Memoria Histórica (2007) y Memoria Democrática (2022) que pretenden reconocer a las víctimas del franquismo y exhumar las fosas comunes que siguen sin abrir.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empezó y terminó la Guerra Civil Española?

La Guerra Civil Española comenzó con el golpe militar del 17-18 de julio de 1936 contra la Segunda República y terminó el 1 de abril de 1939, cuando Franco firmó el último parte de guerra anunciando el fin de las operaciones militares. Duró aproximadamente 2 años y 9 meses.

¿Cuántos muertos hubo en la Guerra Civil Española?

Se estima que murieron unas 500.000 personas en total: alrededor de 200.000 en combate, unos 50.000 asesinados en la retaguardia republicana, entre 100.000 y 150.000 fusilados en la zona sublevada durante la guerra, y otros miles por hambre y enfermedades. La represión franquista posterior añadió unas 130.000 ejecuciones hasta 1945.

¿Qué países apoyaron a cada bando?

El bando sublevado (Franco) recibió apoyo decisivo de la Alemania nazi (Legión Cóndor) y la Italia fascista (Corpo Truppe Volontarie). El bando republicano recibió ayuda militar de la Unión Soviética a cambio del oro del Banco de España y el apoyo voluntario de las Brigadas Internacionales, unos 35.000 voluntarios de 50 países. Francia y Reino Unido impusieron un embargo a través del Comité de No Intervención, lo que perjudicó gravemente a la República.

¿Qué fueron las Brigadas Internacionales?

Las Brigadas Internacionales fueron unidades de voluntarios extranjeros que lucharon en el bando republicano entre 1936 y 1938. Organizadas por la Internacional Comunista (Komintern), reunieron unos 35.000 combatientes de unos 50 países. Entre ellos hubo escritores como George Orwell, Ernest Hemingway o André Malraux. Se retiraron de España en septiembre de 1938 en un gesto unilateral del gobierno republicano para forzar la retirada de las tropas italianas y alemanas, que no se produjo.

¿Qué fue el bombardeo de Gernika?

El 26 de abril de 1937, la Legión Cóndor alemana con apoyo italiano bombardeó la villa vizcaína de Gernika (Guernica en castellano), un día de mercado. Fue uno de los primeros bombardeos masivos sobre población civil de la historia y provocó entre 200 y 1.600 muertos según las fuentes. Inspiró el célebre cuadro de Pablo Picasso "Guernica", pintado el mismo año para el pabellón español de la Exposición Internacional de París.

¿Cuál fue la batalla más importante de la Guerra Civil?

La Batalla del Ebro (25 de julio – 16 de noviembre de 1938) fue la más larga y sangrienta de la guerra. El Ejército del Ebro republicano cruzó el río por sorpresa y formó una bolsa que resistió 115 días la contraofensiva franquista. Al final, la República perdió su último ejército ofensivo y el desenlace de la guerra quedó sellado. Otras batallas decisivas fueron la defensa de Madrid (noviembre 1936) y las ofensivas sobre Brunete, Teruel y Cataluña.

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