Mérida, la Emerita Augusta de los romanos, es la ciudad española con el conjunto monumental romano más completo y mejor conservado de toda la Península Ibérica y uno de los más espectaculares de toda la Hispania romana. Fundada en el año 25 a.C. por el emperador Augusto como asentamiento de veteranos eméritos —de ahí su nombre— se convirtió rápidamente en capital de la provincia romana de Lusitania, una de las tres en que Augusto dividió Hispania, y en la «Roma de España»: tenía teatro, anfiteatro, circo, foros, templos, acueductos, presas, puentes, termas y un urbanismo planificado al milímetro. Tras la caída del imperio, Mérida fue una importante ciudad visigoda, luego andalusí, reconquistada en 1230 por Alfonso IX de León e incorporada al reino castellano-leonés. Hoy es la capital de Extremadura y su Conjunto Arqueológico es Patrimonio de la Humanidad UNESCO desde 1993. El recorrido por sus restos romanos es la mejor introducción al mundo romano que un visitante puede hacer en la Península Ibérica.

Emerita Augusta: la fundación romana (25 a.C.)
El año 25 a.C., tras las Guerras Cántabras que finalmente sometieron a los pueblos del norte peninsular, Augusto encargó al legado Publio Carisio la fundación de una colonia para asentar a los veteranos «eméritos» (licenciados con honores) de las legiones V Alaudae y X Gemina. La ciudad se levantó en una vega del río Anas (Guadiana), en un cruce estratégico de calzadas que conectaba el suroeste peninsular con la Meseta. La denominación oficial fue Colonia Iulia Augusta Emerita. Augusto la dotó con una generosidad inusual: el plano hipodámico (rectangular, con calles ortogonales), murallas, puentes, acueductos y todos los edificios públicos necesarios.
En 13 a.C., Mérida se convirtió en capital de la nueva provincia de Lusitania, que Augusto desgajó de la antigua Hispania Ulterior y que comprendía Extremadura, parte de Castilla-León y la mayor parte del actual Portugal. Como capital provincial, Mérida albergaba al gobernador, la asamblea provincial y los principales tribunales. Tenía cerca de 40.000 habitantes en su apogeo, lo que la convertía en una de las grandes ciudades del Mediterráneo occidental.
Los grandes monumentos romanos
Teatro Romano
El Teatro Romano de Mérida es el más conocido de todos los monumentos de la ciudad. Construido por orden del cónsul Marco Vipsanio Agripa (yerno de Augusto) entre 16 y 15 a.C., podía albergar a 6.000 espectadores. Fue restaurado en época de Trajano y nuevamente bajo Constantino I. Tras siglos enterrado bajo escombros (apenas se asomaban algunas piedras llamadas «las siete sillas», donde la tradición popular decía que los siete reyes moros se habían sentado a hablar), fue excavado entre 1910 y 1933. Hoy alberga cada verano el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, uno de los grandes eventos culturales de España, que representa obras grecolatinas en su escenario original. La scaena con sus dos pisos de columnas corintias y mármol blanco es uno de los conjuntos romanos más fotografiados del mundo.
Anfiteatro
Junto al teatro se conserva el Anfiteatro Romano, con capacidad para 15.000 espectadores, donde se libraban combates de gladiadores y luchas con fieras. Inaugurado en 8 a.C., conservó su uso hasta la prohibición de los espectáculos sangrientos en el siglo IV. Está bien conservado y permite imaginar perfectamente el ambiente de los munera gladiatorios.
Acueductos y embalses romanos
Mérida es la única ciudad de España con tres acueductos romanos conservados: Los Milagros (el más espectacular), San Lázaro y Cornalvo (Rabo de Buey). Los embalses romanos de Proserpina (de 12 m de altura, una de las primeras grandes presas del mundo) y Cornalvo siguen abasteciendo de agua a la ciudad 2.000 años después. Ambos embalses son ejemplos casi únicos en el mundo de presas romanas en uso continuo.
Otros monumentos romanos
- Puente Romano sobre el Guadiana: con sus 790 metros y 60 arcos, es uno de los puentes romanos más largos del mundo todavía utilizados.
- Foro Provincial y Foro Municipal: en pleno centro urbano, con el espectacular Pórtico del Foro.
- Templo de Diana: en realidad un templo del culto imperial, conservado dentro de un palacio renacentista del siglo XVI.
- Arco de Trajano: probable arco honorífico del foro provincial.
- Circo Romano: para 30.000 espectadores, donde se celebraban carreras de cuadrigas. Está fuera de las murallas.
- Casa del Mitreo y Casa del Anfiteatro: domus romanas con magníficos mosaicos.
- Museo Nacional de Arte Romano: edificio de Rafael Moneo (1986), una obra arquitectónica notable que alberga la mayor colección romana de Hispania.
Mérida visigoda, andalusí y cristiana
Tras la caída del Imperio Romano, Mérida fue ocupada por suevos y luego por los visigodos, que mantuvieron su importancia como sede metropolitana eclesiástica. La basílica de Santa Eulalia, sobre la tumba de la mártir cristiana del siglo IV, fue uno de los grandes santuarios de la cristiandad hispana. La conquista islámica de 712 trajo a la ciudad bajo dominio del Emirato y después del Califato cordobés. Mérida fue una ciudad rebelde contra los emires omeyas y protagonizó varios levantamientos en los siglos IX y X. Su Alcazaba árabe (835), construida por orden del emir Abd al-Rahman II para controlar a los rebeldes, es la fortaleza islámica más antigua de la Península Ibérica que se conserva en pie.
La conquista cristiana definitiva llegó en 1230 con Alfonso IX de León. La ciudad —que durante los siglos andalusíes había perdido importancia— quedó como una pequeña villa medieval bajo dominio de la Orden de Santiago. La transformación moderna llegó con la capitalidad de Extremadura en 1983, cuando se constituyó la comunidad autónoma. Mérida pasó de ser una ciudad provincial menor a la capital política y administrativa de la región, lo que ha relanzado su economía y su patrimonio.
Mérida hoy: capital de Extremadura y patrimonio
Mérida tiene cerca de 60.000 habitantes. Su Conjunto Arqueológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad UNESCO en 1993 e incluye el Teatro, el Anfiteatro, el Circo, los acueductos, los puentes, los templos, los foros, las casas romanas, las catacumbas paleocristianas y los embalses de Proserpina y Cornalvo. Es uno de los destinos arqueológicos más importantes de España y de Europa, con cerca de 500.000 visitantes anuales. El Festival de Teatro Clásico (julio-agosto) es la actividad cultural estrella: durante seis semanas, las grandes obras de la dramaturgia grecolatina se representan en el escenario original del siglo I a.C.
Qué ver en Mérida: imprescindibles
- Teatro Romano: con festival de teatro clásico cada verano.
- Anfiteatro Romano: junto al teatro, con capacidad para 15.000.
- Museo Nacional de Arte Romano: obra arquitectónica de Rafael Moneo (1986).
- Acueducto de los Milagros: el mejor conservado de Europa.
- Puente Romano sobre el Guadiana: 790 metros, 60 arcos.
- Templo de Diana: en pleno centro urbano.
- Casa del Mitreo: domus romana con magnífico mosaico cosmogónico.
- Embalse de Proserpina: presa romana en uso continuo, con playa.
- Alcazaba Árabe: la fortaleza islámica más antigua de España (835).
- Basílica de Santa Eulalia: paleocristiana y visigoda, sobre la tumba de la mártir.
Preguntas frecuentes sobre la historia de Mérida
¿Cuándo se fundó Mérida?
Mérida fue fundada en el año 25 a.C. por orden del emperador Augusto, tras las Guerras Cántabras, como asentamiento para los veteranos «eméritos» (licenciados con honores) de las legiones V Alaudae y X Gemina. La denominación oficial fue Colonia Iulia Augusta Emerita. En el año 13 a.C. se convirtió en capital de la nueva provincia romana de Lusitania, que comprendía Extremadura, parte de Castilla-León y la mayor parte del actual Portugal. Tenía cerca de 40.000 habitantes en su apogeo y era una de las grandes ciudades del Mediterráneo occidental.
¿Por qué se llamaba Emerita Augusta?
El nombre Emerita Augusta combina dos elementos. «Emerita» se refería a los veteranos romanos «eméritos» (del latín emeritus = «que ha servido completamente», licenciados con honores) que constituyeron la población original de la ciudad: soldados de las legiones V Alaudae y X Gemina que recibieron tierras a cambio de su servicio. «Augusta» honraba al emperador Augusto, fundador de la ciudad. La denominación completa Colonia Iulia Augusta Emerita reúne las tres referencias a la familia imperial Julio-Claudia, al emperador Augusto y a los veteranos eméritos. Por extensión, la ciudad fue llamada también «Roma de España».
¿Por qué Mérida es Patrimonio de la Humanidad?
El Conjunto Arqueológico de Mérida fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993 por la conservación excepcional de un complejo arqueológico romano completo: teatro, anfiteatro, circo, tres acueductos, dos embalses (Proserpina y Cornalvo, en uso continuo desde la época romana), puente sobre el Guadiana, templos, foros, domus, basílicas paleocristianas, alcazaba musulmana y catacumbas. Es el conjunto romano más completo de la Península Ibérica y uno de los más importantes del Mediterráneo occidental. La declaración subraya tanto la calidad individual de los monumentos como la integridad del ensemble urbano.
¿Qué es el Festival de Teatro Clásico de Mérida?
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida es uno de los grandes eventos culturales de España. Se celebra cada verano (julio-agosto) en el Teatro Romano de Mérida, construido en 16-15 a.C. y descubierto entre 1910 y 1933. Durante seis semanas, las grandes obras de la dramaturgia grecolatina (Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Plauto, Terencio, Séneca) se representan en su escenario original. El festival fue fundado en 1933 por Margarita Xirgu y se celebra de forma ininterrumpida desde 1953. Es el festival de teatro clásico más antiguo y prestigioso del mundo iberoamericano.
¿Cuál es la diferencia entre el teatro y el anfiteatro de Mérida?
El Teatro Romano y el Anfiteatro Romano de Mérida son dos edificios distintos, contiguos pero con funciones muy diferentes. El Teatro (16-15 a.C., para 6.000 espectadores) tiene forma semicircular y se usaba para representaciones de tragedias y comedias griegas y latinas. Conserva la magnífica scaena con dos pisos de columnas corintias. El Anfiteatro (8 a.C., para 15.000 espectadores) tiene forma elíptica completa y se usaba para combates de gladiadores, luchas con fieras y juegos sangrientos. Es la diferencia básica del urbanismo romano: el teatro para el espectáculo culto, el anfiteatro para el espectáculo popular.