San Juan de Baños: la Iglesia Visigoda de Recesvinto (661) Mejor Conservada de España

Basílica de San Juan Bautista (Baños de Cerrato)

San Juan de Baños es la iglesia visigoda más antigua de España conservada sustancialmente íntegra en su fábrica original. La mandó construir el rey visigodo Recesvinto en agradecimiento por la curación de unas aguas termales próximas, y fue consagrada el 3 de enero del año 661 al precursor Juan Bautista. Su inscripción dedicatoria, grabada en hermosos caracteres mayúsculos sobre el arco triunfal, es un caso único en toda España: el único monumento medieval ibérico donde un rey firma personalmente la ofrenda que hace a Dios. Es el documento más importante del arte visigodo conservado, junto al tesoro de Guarrazar, y la pieza central de la ruta visigoda en Castilla.

Iglesia visigoda de San Juan de Baños, Baños de Cerrato, Palencia
San Juan de Baños, la iglesia visigoda mejor conservada de España.

Recesvinto, rey legislador y rey constructor (653-672)

Recesvinto fue uno de los reyes visigodos más importantes de la dinastía iniciada por su padre Chindasvinto. Heredó el trono en el 653 después de unos años de corregencia, en plena consolidación del proyecto político visigodo que había empezado con Leovigildo y se había completado con la conversión al catolicismo niceno bajo Recaredo. Su gran legado político fue jurídico: en el 654 promulgó el Liber Iudiciorum (también llamado Lex Visigothorum), un código que unificaba la legislación aplicable a hispano-romanos y visigodos bajo una misma jurisdicción, suprimiendo la antigua dualidad jurídica. Es el origen lejano del Fuero Juzgo medieval que Castilla aplicaría durante siglos.

Pero Recesvinto fue también, como muchos reyes visigodos, un constructor pío. La crónica eclesiástica recoge varias iglesias y fundaciones monásticas patrocinadas por él. La única que ha llegado hasta nosotros prácticamente íntegra —pese a los avatares de mil cuatrocientos años de historia, varias destrucciones parciales y una restauración decimonónica— es la basílica de San Juan Bautista en el actual Baños de Cerrato. La razón por la cual sobrevivió ella, mientras otras se perdieron, está vinculada al manantial sagrado al que se asociaba.

Las aguas termales: una historia anterior al cristianismo

El lugar elegido para la iglesia tenía una historia religiosa muy anterior al cristianismo visigodo. Los manantiales termales de Baños de Cerrato —cuyos análisis modernos confirman un alto contenido en hierro y minerales con propiedades terapéuticas reales— habían sido objeto de culto prerromano y, ya documentadamente, de culto romano: hay restos de un pequeño santuario al agua del siglo II. La tradición visigoda integró esa veneración pagana del agua en su propia liturgia: en el siglo VII, peregrinos enfermos acudían al manantial buscando curación. Recesvinto, según el relato eclesiástico, era uno de ellos. Sanó. Y como acto de gratitud, ordenó construir junto al manantial una iglesia dedicada al santo más asociado al agua bautismal: Juan Bautista.

La obra se completó en pocos años. La consagración tuvo lugar el 3 de enero del 661, fecha que conocemos con precisión gracias a la inscripción del arco triunfal: “Era seiscientos noventa y nueve, tres días antes de los idus de enero” —el cómputo de la era hispánica visigoda, que empezaba en el 38 a.C.— equivale al 3 de enero de 661 de nuestro calendario. Es uno de los pocos monumentos medievales ibéricos de cuya fecha exacta de consagración tenemos certeza documental directa.

La inscripción: la firma de un rey

Sobre el arco triunfal que separa la nave central del altar, en cinco líneas de hermosas mayúsculas labradas en una placa caliza, está grabado el texto fundacional más célebre del arte visigodo:

Precursor Domini martir Baptista Iohannes / posside constructam in eterno munere sede / quam devotus ego rex Recesvinthus amator / nominis ipse tui proprio de iure dicavi / tertii post decm regni comes inclitus anno / sexcentum decies era nonagesima nobem.

La traducción: “Precursor del Señor, mártir Bautista Juan, posee como obra eterna esta morada construida, que yo, el rey Recesvinto, devoto amador de tu nombre, te dediqué por propio derecho, en el año décimo tercero de mi reinado, en la era de seiscientos noventa y nueve”. El texto es notable por varios motivos. Primero, está redactado en primera persona regia: “ego rex Recesvinthus” —yo, el rey Recesvinto—, una afirmación personal del soberano como propietario y donante directo de la fundación. Segundo, la calidad caligráfica de la inscripción es excepcional, con letras capitales rústicas perfectamente proporcionadas, una de las muestras más bellas de epigrafía visigoda conservadas. Tercero, es el único monumento medieval ibérico previo al siglo XI donde un rey firma con su propio nombre la ofrenda que hace a Dios: ningún rey asturiano, ningún emir cordobés, ningún condes catalán lo hizo de manera tan personal y directa.

La arquitectura: planta basilical y arco de herradura

San Juan de Baños responde a una planta basilical de tres naves separadas por arquerías sobre columnas, con cabecera tripartita formada por tres capillas independientes y rectangulares orientadas al este: una central, más grande y profunda, donde se sitúa el altar mayor, y dos laterales menores. Las dimensiones son modestas —unos veinte metros de largo por catorce de ancho— pero la calidad arquitectónica es excepcional. Los muros, hechos en sillería de caliza local muy bien escuadrada, se conservan en buena parte originales. La techumbre interior es de madera a doble vertiente, restaurada en el siglo XX siguiendo los modelos visigodos conocidos.

El rasgo formal más característico —y el que ha hecho a San Juan de Baños tan importante para la historia del arte español— es el uso sistemático del arco de herradura: el arco peraltado en el que los extremos se cierran ligeramente sobre la línea de impostas formando un círculo mayor que un semicírculo. Es un elemento que el arte visigodo del siglo VII desarrolla a partir de modelos hispano-romanos tardíos y bizantinos, y que pasará después, casi sin transición, al arte islámico andalusí. Cuando los emires de Córdoba construyan, doscientos años después, las primeras fases de la Mezquita de Córdoba, los arcos de herradura que utilizarán son hijos directos de los que ya estaban allí, en Baños de Cerrato, dos siglos antes.

Las columnas, con sus capiteles corintios —algunos reaprovechados de edificios romanos anteriores, otros nuevos pero hechos al estilo clásico romano— testifican otra característica del arte visigodo: la continuidad consciente con el mundo hispano-romano del que los reyes godos se consideraban herederos legítimos. Los capiteles vegetales, las molduras, los frisos decorados con vides y aves siguen el repertorio tardo-antiguo del que la cristianización del siglo IV había hecho un lenguaje visual sagrado.

Mil cuatrocientos años: supervivencia y restauración

La supervivencia de San Juan de Baños es casi un milagro arquitectónico. La caída del reino visigodo en el 711 y la invasión musulmana golpearon a la mayor parte de las iglesias visigodas, y muchas fueron destruidas o convertidas en mezquitas. Baños de Cerrato quedó en territorio del reino astur-leonés desde el inicio de la Reconquista, lo que le ahorró ese destino. Durante toda la Edad Media siguió siendo iglesia parroquial, con sucesivas reformas menores. En el siglo XVI y XVII, como tantas iglesias medievales españolas, recibió añadidos barrocos —retablos, capillas laterales, una espadaña neoclásica— que ocultaron en buena medida la fábrica visigoda original.

En 1897, el gobierno de la Restauración la declaró Monumento Histórico-Artístico, uno de los primeros monumentos visigodos protegidos legalmente en España. En 1898, el arquitecto restaurador Vicente Lampérez y Romea dirigió una intervención decisiva: desmontó los añadidos barrocos, restauró la techumbre original, consolidó las arquerías y devolvió a la iglesia su aspecto sustancialmente visigodo, tal como hoy se ve. La intervención de Lampérez es discutida —algunas decisiones suyas se consideran hoy excesivamente recreadoras—, pero salvó el monumento del olvido y lo convirtió en la imagen-tipo del arte visigodo que toda España ha visto en los libros de historia.

El lugar hoy

Hoy, San Juan de Baños está en la pequeña localidad de Baños de Cerrato, en el municipio palentino de Venta de Baños, a apenas 12 kilómetros al sur de Palencia. El acceso es libre. Junto a la iglesia se conservan todavía los manantiales termales originales —los baños que dieron nombre al lugar y motivaron toda la fundación—, accesibles en un pequeño parque adyacente. Una visita completa al conjunto, leyendo con atención la inscripción de Recesvinto sobre el arco triunfal, permite percibir lo que muy pocos monumentos medievales españoles conceden: el contacto directo, sin restauraciones invasivas que oculten la pieza original, con la mano de un rey medieval del siglo VII que decidió dejar firmada, en piedra, su devoción a un santo. Mil cuatrocientos años después, esa firma sigue legible.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está San Juan de Baños?

San Juan de Baños está en la localidad de Baños de Cerrato, en el municipio de Venta de Baños (provincia de Palencia, Castilla y León), a unos 12 kilómetros al sur de la ciudad de Palencia. El acceso es libre y constituye una de las visitas obligadas de la ruta del arte visigodo en España.

¿Quién la mandó construir y cuándo?

La mandó construir el rey visigodo Recesvinto (que reinó de 653 a 672) en agradecimiento por la curación de unas aguas termales próximas, y fue consagrada el 3 de enero del año 661. La inscripción dedicatoria original, grabada en mayúsculas latinas sobre el arco triunfal, es la única conservada en España donde un rey visigodo firma con su propio nombre el monumento dedicado a Dios.

¿Por qué es tan importante San Juan de Baños?

Tres razones: (1) es la iglesia visigoda más antigua conservada en España que mantiene su fábrica original mayoritaria; (2) contiene la única inscripción regia visigoda firmada por el monarca-promotor; (3) es el modelo de transición arquitectónica entre el arte romano tardío y el posterior arte hispano-musulmán (arcos de herradura, capiteles de tradición clásica reinterpretados).

¿Cómo es la planta de San Juan de Baños?

Es una planta basilical de tres naves separadas por columnas con capiteles corintios reaprovechados o nuevos, con cabecera tripartita formada por tres capillas independientes orientadas al este (la central rectangular y mayor que las laterales). El conjunto es de pequeñas dimensiones (unos 20 por 14 metros) pero arquitectónicamente refinado, con uso magistral del arco de herradura.

¿Qué relación tiene con los baños termales?

La iglesia se construyó junto a unos manantiales termales preexistentes —los baños que dan nombre al lugar—, ya frecuentados en época romana y considerados curativos. La tradición cuenta que el propio Recesvinto se sanó con esas aguas y, en agradecimiento, dedicó la iglesia. Los baños siguieron en uso hasta el siglo XX y aún hoy se conservan los manantiales junto al templo.

Seguir leyendo