La Transición Española: De la Dictadura a la Democracia (1975-1982)

Transición (1975–1982)

La Transición española es el período histórico que llevó a España de la dictadura de Francisco Franco (fallecido el 20 de noviembre de 1975) a una democracia parlamentaria plena, culminada con la victoria socialista de octubre de 1982 y la alternancia pacífica en el poder. Se desarrolló en apenas siete años y es considerada por muchos historiadores como uno de los procesos de democratización más singulares de la historia contemporánea: sin ruptura revolucionaria, sin juicio a los dirigentes del régimen anterior, mediante reformas pactadas «de la ley a la ley» y con una violencia terrorista y golpista que amenazó en varios momentos hacerla descarrilar.

Congreso de los Diputados.
Congreso de los Diputados.

La muerte de Franco y el primer gobierno de Arias Navarro

Franco murió en la madrugada del 20 de noviembre de 1975. Dos días después, el Rey Juan Carlos I fue proclamado jefe del Estado en las Cortes franquistas, pronunciando un discurso en el que prometía «ser rey de todos los españoles». Confirmó en el cargo al presidente del Gobierno Carlos Arias Navarro, un continuista que había llegado al puesto tras el asesinato de Carrero Blanco. Los primeros meses de 1976 mostraron que Arias Navarro era incapaz de liderar una reforma: la matanza de Vitoria del 3 de marzo (cinco obreros muertos por disparos de la policía), los disturbios de Montejurra, la creciente presión de la oposición y la desconfianza del Rey hicieron su posición insostenible. El 1 de julio de 1976, Juan Carlos I le pidió la dimisión.

Adolfo Suárez y la Ley para la Reforma Política

La elección de Adolfo Suárez, un desconocido secretario general del Movimiento de 43 años, como presidente del Gobierno el 3 de julio de 1976 fue recibida con escepticismo —el diario El País tituló “¡Qué error, qué inmenso error!”—. Pero Suárez demostró ser el político más hábil de su generación. Su objetivo era desmontar el régimen franquista utilizando su propia legalidad. El instrumento fue la Ley para la Reforma Política, presentada en septiembre de 1976, aprobada por las Cortes franquistas el 18 de noviembre de 1976 (425 votos a favor, 59 en contra, 13 abstenciones) y ratificada por referéndum el 15 de diciembre con un 94% de votos afirmativos y una participación del 77%.

La ley convocaba elecciones libres para unas Cortes bicamerales (Congreso y Senado) con capacidad constituyente. Paralelamente, Suárez desplegó una intensa diplomacia política con líderes de la oposición en la clandestinidad: Felipe González (PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Manuel Fraga (AP), Jordi Pujol (CDC). Se legalizaron los partidos, se amnistió a los presos políticos (14 de marzo de 1977) y se levantó la proscripción de los sindicatos libres.

La legalización del Partido Comunista (Sábado Santo 1977)

La decisión más arriesgada de Suárez fue la legalización del Partido Comunista de España (PCE) el 9 de abril de 1977, Sábado Santo. El PCE era la gran bestia negra de los sectores franquistas y del Ejército; legalizarlo suponía romper una línea roja. Suárez ejecutó la medida por sorpresa, en pleno fin de semana largo de Pascua, para minimizar las reacciones. El jefe del Ejército, general Fernando de Santiago, dimitió en protesta. La reacción militar fue menos grave de lo temido, pero los siguientes años vivirían bajo la amenaza del “ruido de sables”.

Pocos meses antes, entre el 23 y el 27 de enero de 1977, una cadena de atentados y asesinatos (la “semana negra”) había llevado a España al borde del colapso: secuestros por parte de GRAPO y ETA, matanza de Atocha (cinco abogados laboralistas del PCE asesinados por pistoleros de la extrema derecha el 24 de enero) y la respuesta del PCE, que organizó un multitudinario entierro silencioso en Madrid que mostró la madurez cívica de la oposición. La moderación del PCE y de Carrillo fue uno de los factores que convenció a Suárez de la viabilidad de la legalización.

Las primeras elecciones democráticas (15 de junio de 1977)

Las elecciones del 15 de junio de 1977 fueron las primeras libres desde 1936 y dieron la victoria a la UCD (Unión de Centro Democrático) de Suárez, con 165 escaños y el 34% de los votos. El PSOE de Felipe González fue segunda fuerza con 118 escaños y el 29%. El PCE obtuvo 20 escaños (9%) y AP, la derecha franquista de Fraga, solo 16 (8%). Los nacionalismos obtuvieron representación significativa (PNV, CDC). Las Cortes resultantes, de naturaleza constituyente, se pusieron inmediatamente a redactar una nueva Constitución.

En octubre de 1977 se firmaron los Pactos de la Moncloa, un acuerdo económico y político suscrito por todos los partidos parlamentarios para combatir la inflación galopante (26%) y estabilizar la economía. Los Pactos fueron un ejemplo de concertación social sin precedentes y permitieron afrontar la grave crisis del petróleo del momento sin que el proceso democrático se rompiera.

La Constitución de 1978

La Constitución española de 1978 fue redactada por una ponencia de siete diputados conocidos como los “padres de la Constitución”: Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez-Llorca (UCD), Gregorio Peces-Barba (PSOE), Jordi Solé Tura (PCE), Miquel Roca (CDC) y Manuel Fraga (AP). Fue un trabajo de compromiso y consenso: se acordaron cuestiones tan delicadas como la forma de Estado (monarquía parlamentaria), la aconfesionalidad del Estado (con mención a la Iglesia católica), el modelo autonómico (Estado de las Autonomías, aún por desarrollar), los derechos sociales, el divorcio, el aborto.

Aprobada por las Cortes el 31 de octubre de 1978 y ratificada en referéndum el 6 de diciembre con un 87,8% de votos afirmativos y el 66,9% de participación, la Constitución fue sancionada por el Rey el 27 de diciembre y entró en vigor el 29 de diciembre de 1978. Desde entonces, el 6 de diciembre es el Día de la Constitución, festivo nacional.

El 23-F: el golpe que pudo descarrilarlo todo

La crisis de UCD tras el triunfo relativo en las elecciones de marzo de 1979, la dimisión de Suárez el 29 de enero de 1981 y el proceso de investidura de su sucesor Leopoldo Calvo-Sotelo crearon el vacío de poder que aprovecharon los golpistas. El 23 de febrero de 1981, el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero irrumpió a tiros en el Congreso de los Diputados al frente de 200 guardias civiles, reteniendo a los diputados y al Gobierno durante toda la noche. Simultáneamente, el general Milans del Bosch sacaba los tanques a la calle en Valencia y declaraba el estado de excepción.

El golpe fracasó esa misma madrugada cuando el Rey Juan Carlos I, en un discurso televisado a la 1:14 de la noche, ordenó a las Fuerzas Armadas defender el orden constitucional. Milans del Bosch cedió, Tejero se rindió a las 12:30 del 24 de febrero. Los condenados —Tejero, Milans del Bosch y el general Alfonso Armada— recibieron 30 años de cárcel. La reacción popular fue masiva: la gran manifestación del 27 de febrero en Madrid, con más de un millón de personas, selló el rechazo cívico al golpismo.

La victoria socialista de 1982: la consolidación

La fractura interna de UCD y el desgaste de Calvo-Sotelo facilitaron las elecciones anticipadas del 28 de octubre de 1982, en las que el PSOE de Felipe González obtuvo una mayoría absoluta histórica: 202 escaños y más de 10 millones de votos (48%). UCD se hundió de 168 a 11 escaños; AP pasó a ser la segunda fuerza con 107 escaños. La alternancia pacífica en el poder —que un partido de izquierda asumiera el Gobierno sin que pasara nada— fue la prueba definitiva de que la democracia estaba consolidada. Muchos historiadores cierran en esta fecha el período de la Transición propiamente dicho.

El debate sobre la Transición: modelo o pecado original

Durante décadas, la Transición fue considerada ejemplar y exportable: se estudió en universidades de América Latina, Europa del Este y Sudáfrica como un modelo de cambio democrático pactado. En el siglo XXI ha surgido una visión crítica que cuestiona su amnistía total (Ley de Amnistía de octubre de 1977), la no depuración de la judicatura y el aparato represivo franquista, la Ley de Memoria Histórica tardía (2007) o la monarquía como legado del dictador. El debate historiográfico sigue abierto: ¿fue la única vía posible o un pacto que dejó cuentas pendientes con las víctimas del franquismo?

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empezó y terminó la Transición española?

La Transición comenzó con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 y se considera culminada con la victoria socialista del PSOE en las elecciones del 28 de octubre de 1982, que demostró la alternancia pacífica en el poder. Duró aproximadamente siete años.

¿Quién fue Adolfo Suárez?

Adolfo Suárez González (1932–2014) fue el principal artífice político de la Transición. Nombrado presidente del Gobierno por el Rey Juan Carlos I el 3 de julio de 1976, diseñó la Ley para la Reforma Política, legalizó los partidos (incluido el PCE), convocó las primeras elecciones libres de 1977 y encabezó UCD hasta su dimisión en enero de 1981. Su enfoque reformista "de la ley a la ley" permitió desmontar el franquismo desde su propia legalidad.

¿Qué fue la Ley para la Reforma Política?

Fue la ley que permitió desmontar el régimen franquista utilizando su propia legalidad. Presentada por Suárez en septiembre de 1976, fue aprobada por las Cortes franquistas el 18 de noviembre (425 a favor, 59 en contra) y ratificada por referéndum el 15 de diciembre de 1976 con el 94% de votos afirmativos. Convocaba elecciones libres para unas Cortes bicamerales con capacidad constituyente.

¿Por qué fue importante la legalización del PCE?

La legalización del Partido Comunista de España por Suárez el 9 de abril de 1977, Sábado Santo, fue la decisión más arriesgada de la Transición. El PCE era la "bestia negra" del franquismo y del Ejército. Suárez la ejecutó por sorpresa en fin de semana largo para minimizar la reacción militar. El jefe del Ejército dimitió en protesta, pero la legalización consolidó la credibilidad democrática del proceso.

¿Qué fue el 23-F?

El 23 de febrero de 1981, el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió a tiros en el Congreso de los Diputados al frente de 200 guardias civiles, reteniendo a Gobierno y diputados durante toda la noche. Simultáneamente, el general Milans del Bosch sacó los tanques a la calle en Valencia. El golpe fracasó gracias al discurso televisado del Rey Juan Carlos I ordenando al Ejército defender el orden constitucional. Tejero, Milans del Bosch y Armada fueron condenados a 30 años.

¿Cuándo se aprobó la Constitución Española?

La Constitución fue aprobada por las Cortes el 31 de octubre de 1978, ratificada por referéndum el 6 de diciembre con el 87,8% de votos afirmativos, sancionada por el Rey el 27 de diciembre y entró en vigor el 29 de diciembre de 1978. Desde entonces, el 6 de diciembre es el Día de la Constitución, festivo nacional. Los "padres de la Constitución" fueron los siete ponentes que redactaron el texto por consenso.

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