La Hispania Tardorromana: el Largo Final del Imperio en la Península

Bajo Imperio (siglos III-V)

La historia de la Hispania romana no terminó de golpe: se apagó lentamente a lo largo de dos siglos fascinantes y convulsos. La Hispania tardorromana —del siglo III al V d.C.— es la época de las murallas urbanas y las grandes villas de mosaicos, de los emperadores hispanos como Teodosio, de la llegada del cristianismo… y de la mañana de otoño del año 409 en que suevos, vándalos y alanos cruzaron los Pirineos para no marcharse.

Mosaicos tardorromanos del siglo IV en la villa romana de La Olmeda, Palencia
Mosaicos de la villa romana de La Olmeda (Palencia), siglo IV d.C.

La crisis del siglo III: el fin de la larga paz

Tras dos siglos de prosperidad, el siglo III golpeó duramente al Imperio: anarquía militar, inflación, peste y las primeras incursiones bárbaras. A Hispania llegaron hacia 260-270 bandas de francos y alamanes que saquearon Tarraco. Las ciudades respondieron amurallándose a toda prisa —las imponentes murallas de Lugo, hoy Patrimonio Mundial, son el mejor ejemplo— y el viejo esplendor urbano del Alto Imperio empezó a contraerse.

Diocleciano y la Diocesis Hispaniarum

A finales del siglo III, Diocleciano reorganizó el Imperio y con él Hispania. Las tres provincias clásicas se subdividieron en cinco (Bética, Lusitania, Tarraconense, Cartaginense y Gallaecia), agrupadas —junto a la Mauritania Tingitana africana y, después, las Baleares— en una nueva unidad administrativa: la Diocesis Hispaniarum, gobernada por un vicario desde Emerita Augusta (Mérida).

El siglo de las villas: el poder se va al campo

El rasgo más visible de la Hispania del siglo IV es el traslado de la riqueza de la ciudad al campo. Los grandes terratenientes (possessores) levantaron villas palaciegas de dimensiones asombrosas: La Olmeda y Almenara-Puras en la meseta, Carranque en Toledo, Noheda en Cuenca, con salones de recepción cubiertos por algunos de los mejores mosaicos del Mediterráneo tardío. Muchas funcionaban como auténticos señoríos autosuficientes, anticipo del mundo rural medieval.

Fue también el siglo de la cristianización: el concilio de Elvira (Granada, c. 306) reunió a los primeros obispos hispanos, y a finales de siglo el hispano Teodosio hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio.

Teodosio y la última hora de los hispanos en el poder

Hispania, que ya había dado a Roma a Trajano y Adriano, aportó al Imperio tardío su última gran dinastía: Teodosio I el Grande, nacido en Cauca (Coca, Segovia) hacia 347, fue el último emperador que gobernó en solitario todo el Imperio. A su muerte en 395, lo dividió entre sus hijos Arcadio y Honorio: Oriente y Occidente ya nunca volverían a unirse. Pocos años antes, otro hispano, Magno Máximo, había protagonizado la última usurpación imperial surgida de las legiones de Britania.

409: suevos, vándalos y alanos cruzan los Pirineos

El derrumbe llegó por el norte. En el otoño del 409, aprovechando las guerras civiles que desguarnecían los pasos pirenaicos, suevos, vándalos y alanos —que tres años antes habían cruzado el Rin— entraron en Hispania. En 411 se repartieron las provincias: los suevos y los vándalos asdingos se quedaron la Gallaecia, los alanos la Lusitania y la Cartaginense, los vándalos silingos la Bética. Roma solo retuvo la Tarraconense.

El Imperio intentó recuperar el control mediante un pueblo federado: los visigodos, que combatieron en su nombre a alanos y vándalos (estos acabarían saltando a África en 429). Pero el remedio se convirtió en heredero: a lo largo del siglo V, los visigodos pasaron de aliados a dueños de la Península.

El final: de provincia romana a reino visigodo

La fecha simbólica del fin es el 476, cuando cayó el último emperador de Occidente; para entonces, Roma ya solo era en Hispania un recuerdo administrativo. El reino suevo dominaba el noroeste y los visigodos, tras su derrota en la Galia en 507, harían de Hispania su reino con capital en Toledo.

Pero la Hispania romana no desapareció: sobrevivió en las ciudades y las calzadas, en el latín que se convertiría en castellano, en el derecho y en la Iglesia. Los visigodos no enterraron aquel mundo: se instalaron sobre él y lo prolongaron dos siglos más.

💡 Curiosidades
  • 📜Las murallas romanas de Lugo, levantadas tras las incursiones del siglo III, son las únicas del mundo conservadas íntegras y son Patrimonio Mundial.
  • 📜La Diocesis Hispaniarum incluía un trozo de África: la Mauritania Tingitana, en torno a Tánger.
  • 📜Teodosio el Grande, nacido en Coca (Segovia), fue el último emperador que gobernó en solitario todo el Imperio romano.
  • 📜La villa de Noheda (Cuenca) esconde uno de los mosaicos figurativos más grandes del mundo romano, con casi 300 m².
  • 📜El concilio de Elvira (c. 306), cerca de Granada, es el primer concilio conocido de la Iglesia hispana.
  • 📜Los vándalos solo pasaron unos 20 años en Hispania antes de saltar a África en 429, pero algunos aún asocian su nombre a "Andalucía".
  • 📜En el 411, suevos, vándalos y alanos se repartieron las provincias hispanas a sorteo, según el cronista Hidacio.
  • 📜El reino suevo de Gallaecia (411-585) fue uno de los primeros reinos germánicos medievales de Europa.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Hispania tardorromana?

La última etapa de la Hispania romana, entre la crisis del siglo III y la desaparición del poder imperial en el siglo V: la época de las ciudades amuralladas, las grandes villas rurales, la cristianización y las invasiones germánicas.

¿Qué pasó en Hispania en el año 409?

Suevos, vándalos y alanos cruzaron los Pirineos y ocuparon la Península, repartiéndose sus provincias en el 411. Roma solo conservó la Tarraconense y encargó a los visigodos combatir a los invasores.

¿Qué fue la Diocesis Hispaniarum?

La unidad administrativa creada por Diocleciano a finales del siglo III, que agrupaba las cinco provincias hispanas más la Mauritania Tingitana bajo un vicario con sede en Emerita Augusta (Mérida).

¿Quién fue el último gran emperador hispano?

Teodosio I el Grande (379-395), nacido en Coca (Segovia). Hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio y fue el último en gobernar Oriente y Occidente unidos.

¿Cuándo terminó la Hispania romana?

De forma efectiva, con las invasiones del 409 y el reparto del 411; simbólicamente, con la caída del último emperador de Occidente en el 476. Los visigodos heredaron y prolongaron el mundo hispanorromano.

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Fuentes

  • Javier Arce, El último siglo de la España romana (284-409) (Alianza).
  • Javier Arce, Bárbaros y romanos en Hispania (400-507 A.D.) (Marcial Pons).
  • Michael Kulikowski, Late Roman Spain and Its Cities (Johns Hopkins University Press).