María Pacheco: la Leona de Castilla que Resistió Nueve Meses a un Imperio

Siglo XVI

Cuando los ejércitos del emperador decapitaron a los líderes comuneros en Villalar, la revuelta de las Comunidades pareció muerta. No lo estaba: durante nueve meses más, la ciudad de Toledo siguió desafiando a Carlos V bajo el mando de una mujer de unos veinticinco años, viuda reciente y estratega implacable: María Pacheco (c. 1496-1531). Sus enemigos la llamaron bruja y rebelde; la posteridad, “la leona de Castilla”. Fue la última comunera — y una de las figuras políticas femeninas más extraordinarias del siglo XVI español.

Estatua de María Pacheco, la leona de Castilla, líder de la resistencia comunera de Toledo
La estatua de María Pacheco en Toledo, la ciudad que dirigió durante nueve meses tras Villalar.

Una Mendoza en Granada

María Pacheco no venía de la rebeldía sino de la cúspide: era una Mendoza, hija de Íñigo López de Mendoza, conde de Tendilla, el primer capitán general de la Granada recién conquistada, y nieta política de la aristocracia más poderosa de Castilla. Creció en la Alhambra, con una educación excepcional para una mujer de su época: latín, griego, matemáticas, historia. En 1511 la casaron con Juan de Padilla, un hidalgo toledano de rango muy inferior al suyo — un matrimonio desigual que acabaría dando a Castilla su pareja más legendaria.

Toledo, corazón de las Comunidades

Cuando en 1520 estalló la revuelta de las Comunidades contra el gobierno de Carlos V, Toledo fue su chispa y su corazón, y Padilla su capitán más carismático. María no fue una esposa que espera: las fuentes la muestran organizando la ciudad, reclutando, recaudando — gobernando de facto Toledo mientras su marido combatía en la meseta. Cuando llegó la noticia de Villalar y de la ejecución de Padilla (abril de 1521), la reacción de María selló su leyenda: vistió luto, mostró a su hijo al pueblo y tomó abiertamente el mando de la resistencia.

Nueve meses de resistencia

Con las Comunidades deshechas en toda Castilla, Toledo resistió sola. María Pacheco negoció, fortificó, armó a la población —fundió incluso la plata de las iglesias para pagar tropas, con permiso o sin él— y sostuvo la ciudad frente al asedio realista desde el alcázar. Firmó una capitulación honrosa en octubre de 1521, pero cuando el poder real intentó incumplirla y desarmar la ciudad, Toledo volvió a alzarse en febrero de 1522, con María de nuevo al frente de las barricadas. Solo cuando la resistencia se hizo militarmente imposible aceptó lo inevitable: la huida.

Salió de Toledo disfrazada de campesina, según la tradición fingiendo ser una aldeana que llevaba grano al mercado, y cruzó la frontera portuguesa. El perdón general que Carlos V concedió a los comuneros en 1522 excluyó a un puñado de irreductibles: María Pacheco figuraba entre ellos, la única mujer, condenada a muerte en rebeldía.

El exilio portugués

Vivió sus últimos nueve años en Portugal, protegida por la corona portuguesa —que se negó siempre a extraditarla— y sostenida por su hermano, el poeta y diplomático Diego Hurtado de Mendoza. Ni las gestiones familiares lograron el perdón imperial: la viuda de Padilla era demasiado símbolo. Murió en Oporto en 1531, con unos 35 años, sin volver a pisar Castilla. Pidió ser enterrada junto a su marido; ni eso se concedió — Padilla seguía siendo reo de traición y su casa toledana había sido demolida y sembrada de sal.

La leona de Castilla

Su figura creció con los siglos: el liberalismo del XIX la convirtió en heroína de las libertades castellanas frente al absolutismo — dramas románticos, cuadros de historia, el sobrenombre de “leona de Castilla”. La historiografía actual la lee con más matices (las Comunidades no eran una revolución liberal, y María era una aristócrata orgullosa de serlo), pero el núcleo resiste cualquier revisión: en un mundo que no reconocía a las mujeres autoridad política alguna, María Pacheco dirigió la resistencia de una gran ciudad europea durante casi un año, y lo pagó con el exilio y la damnatio. En la memoria de las mujeres de la historia de España, pocas figuras tienen su talla.

💡 Curiosidades
  • 📜Creció en la Alhambra: su padre era el primer capitán general de la Granada conquistada.
  • 📜Sabía latín, griego y matemáticas: una educación excepcional para una mujer del siglo XVI.
  • 📜Tras Villalar, mostró a su hijo al pueblo de Toledo y tomó el mando de la resistencia.
  • 📜Fundió la plata de las iglesias para pagar a las tropas que defendían la ciudad.
  • 📜Toledo resistió con ella nueve meses más que el resto de las Comunidades.
  • 📜Escapó a Portugal disfrazada de campesina, según la tradición fingiendo llevar grano al mercado.
  • 📜Fue la única mujer excluida del perdón general de Carlos V de 1522: condenada a muerte en rebeldía.
  • 📜La casa de los Padilla en Toledo fue demolida y sembrada de sal, el castigo reservado a los traidores.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue María Pacheco?

Una aristócrata castellana (c. 1496-1531), esposa del líder comunero Juan de Padilla, que tras la derrota de Villalar dirigió la resistencia de Toledo durante nueve meses frente a Carlos V. La posteridad la llamó "la leona de Castilla".

¿Por qué la llaman la leona de Castilla?

Por su liderazgo indomable al frente de Toledo en 1521-1522: gobernó, fortificó y sostuvo la última ciudad comunera cuando todo estaba perdido. El sobrenombre lo consagró el romanticismo del siglo XIX.

¿Qué pasó con María Pacheco tras la caída de Toledo?

Escapó disfrazada a Portugal en febrero de 1522. Excluida del perdón imperial y condenada a muerte en rebeldía, vivió exiliada bajo protección portuguesa hasta su muerte en Oporto en 1531.

¿Quién fue Juan de Padilla?

El capitán toledano que lideró las milicias de las Comunidades de Castilla, marido de María Pacheco. Derrotado en Villalar el 23 de abril de 1521, fue decapitado al día siguiente junto a Juan Bravo y Francisco Maldonado.

¿Se reunieron sus restos con los de Padilla?

No. María pidió ser enterrada junto a su marido, pero Padilla seguía siendo oficialmente reo de traición. Ella quedó sepultada en Portugal, y el paradero exacto de los restos de ambos sigue siendo objeto de debate.

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Fuentes

  • Joseph Pérez, Los comuneros (La Esfera de los Libros).
  • Stephanie Fink De Backer, estudios sobre María Pacheco y las mujeres de la revuelta comunera.
  • Crónicas de la revuelta (Pedro Mexía, Prudencio de Sandoval; fuentes primarias).